AMIA: KIRCHNER AFIRMÓ QUE LA INVESTIGACIÓN FUE “UNA VERGUENZA NACIONAL”
El Presidente fue recibido con aplausos. Pero le advirtieron que “para venir al segundo acto va a tener que seguir cumpliendo” con la ayuda para esclarecer el caso.
Kirchner afirmó esta mañana, tras participar del acto central por el noveno aniversario del atentado a la AMIA, que la investigación de ese hecho y del ataque a la Embajada de Israel fueron una “vergüenza”. La ceremonia, en Pasteur al 600, dejó aplausos para el mandatario pero duras críticas a los ex presidentes Carlos Menem, Eduardo Duhalde, Fernando de la Rúa y al ex canciller Carlos Ruckauf.
“Que hayan pasado dos atentados de semejantes envergadura y no hayamos podido avanzar en esta materia es una asignatura pendiente y vergonzante para toda la sociedad, porque todos fuimos agredidos”, expresó el jefe de Estado en una conferencia de prensa posterior. No quiso realizar un discurso y se bajó del escenario, junto con su esposa, firmando autógrafos.
El acto fue encabezado por dirigentes de las entidades DAIA, AMIA, OSA, entre otras. El Presidente, quien fue recibido con aplausos, manifestó que “me ofrecieron dar un discurso, pero yo prefiero hablar con los hechos, porque esto fue una vergüenza nacional”. “Estoy conmovido, en los discursos se dijeron muchas verdades”, reconoció Kirchner al término del acto.
El titular de la AMIA, Abraham Kaul, agradeció al Presidente su decisión política de ordenar la apertura de archivos de la SIDE y a sus agentes, de declarar ante la justicia sobre el atentado, pero también le hizo llegar una firme advertencia: le aseguró que “para venir al segundo acto va a tener que seguir cumpliendo este camino”.
Para Kaul, los recientes anuncios del Gobierno para facilitar la investigación del ataque terrorista marcan “un hito en la vida de la Argentina”, y los gestos de Kirchner constituyen “una actitud positiva que lo diferencia de quienes lo precedieron”.
El dirigente subrayó que “ni Menem, ni de la Rúa, ni Duhalde tuvieron vocación política” para ordenar que los agentes de inteligencia declaren a la justicia y demostrar que “nadie puede vivir por encima de la ley, aún los que investigaron bajo secreto de Estado, deben rendir cuentas ante los jueces”.
Por su parte, el titular de la DAIA, José Hercman, afirmó que el atentado a la AMIA “fue un infame acto de guerra planeado y ordenado por las máximas autorides del gobierno de la República Islámica de Irán y ejecutado por asesinos de Hezbollah con la complicidad de argentinos delincuentes de civil y uniforme que no vacilaron en participar de la masacre”.
Hercman le agradeció hoy Kirchner por su compromiso para avanzar en la investigación por el atentado a la AMIA, y propuso “una ley antiterrorista para prevenir y castigar” lo que consideró un “flagelo que siembra la muerte en todo el mundo”.
Hercman aclaró que la ley que propone desde la AMIA es “una ley que sirva para proteger al país y sus ciudadanos y no un instrumento de persecución ideológica”, y reclamó “el máximo apoyo de las Fuerzas de Seguridad en la investigación sobre los explosivos utilizados en el atentado, sobre quiénes lo proveyeron y quiénes los prepararon” porque “fue un trabajo de expertos que pueden y deben ser individualizados”.
También habló el representante de los familiares de las víctimas del atentado, Sergio Burstein, quien pidió investigación, juicio y condena para el ex presidente Carlos Menem, el ex vicepresidente y ex gobernador bonaerense Eduardo Duhalde, al ex ministro y ex gobernador Carlos Ruckauf y a los ex titulares de la SIDE, Hugo Anzorregui y Miguel Angel Toma, por considerarlos copartícipes del ataque terrorista.
En un encendido y durísimo discurso, Burstein se refirió siempre a Menem como “ese”, al afirmar que no deseaba nombrarlo, y lo acusó de “asesino” por no haber hecho “nada por detener la masacre” y de haber querido “tapar con dinero el reclamo de justicia que manaba de la tierra”.
“La sangre de nuestros muertos no se vende ni se negocia”, advirtió Burstein y pidió el juzgamiento de Menem “como encubridor para que termine sus días pudriéndose en la cárcel”.
Similares acusaciones vertió contra Duhalde y Ruckauf, de quienes dijo que además fueron “jefes políticos de la policía más corrupta que se recuerda en nuestro país, esa maldita policía”, algunos de cuyos integrantes son juzgados por el atentado.
“Acusamos a Duhalde y a Ruckauf de ser parte de esa mafia que mató y sigue matando a nuestros seres queridos”, dijo en medio de aplausos y pidió que “ellos también terminen sus días pudriéndose en la cárcel”.
También sostuvo que Anzorregui y Toma cuando estuvieron al frente de la SIDE encubrieron el atentado y ocultaron información y señaló que “por acción u omisión son los responsables de la muerte de nuestros familiares”.
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