AMIA: LA FISCALÍA INICIÓ SU ALEGATO Y DENUNCIÓ AL ESTADO
“Traemos un mandato para pedir justicia por ese feroz y cobarde atentado” que el 18 de julio de 1994 mató a 85 personas, dijo el fiscal Eamon Mullen al abrir el alegato de la Fiscalía y mostrar las fotos de cada una de las víctimas que fallecieron aquel día. Frente a los jueces del Tribunal Oral Federal 3 que sustancian el juicio contra la llamada conexión local, Mullen adelantó que, pese a las dificultades, pudieron individualizar a algunos de los partícipes necesarios del ataque, al hacer alusión al reducidor de autos Carlos Telleldín y los ex policías Juan José Ribelli, Anastasio Leal, Raúl Ibarra y Mario Bareiro.
“Lo que aquí se juzga es la responsabilidad en el atentado” de esos sospechosos, remarcó el fiscal, pese a las irregularidades que se cometieron durante la instrucción y que fueron ventiladas en el juicio oral.
Precisamente, Mullen -que interviene en la causa desde el día de la explosión- denunció que los que, como él, tuvieron “el doloroso privilegio de haber conocido a fondo el expediente, saben de los niveles de corrupción difíciles de imaginar”, y denunció la falta de interés del Estado para seguir adelante con la causa.
“Erróneamente confiamos en que los que debían colaborar lo harían. A la altura de las circunstancias, no fue así”, dijo al denunciar “maniobras intencionalmente distractivas” para frenar la pesquisa.
Este contenido no está abierto a comentarios

