AMMAR CUIDA A SUS CHICAS REPARTIENDO PROFILÁCTICOS
“Ammar te cuida” se llama el proyecto, y fue seleccionado por el comité evaluador de los subsidios del Programa Municipal de Sida. Consiste en que la integrantes de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina sean promotoras de salud entre sus compañeras, en un ambicioso proyecto para llegar a 200 trabajadoras sexuales, que a su vez serán multiplicadoras del proyecto. Para diseñarlo, estudiaron los lugares de trabajo y dividieron la ciudad en ocho zonas, donde irán a entregar preservativos en los horarios de actividad. Sin embargo, ese no es el aspecto más novedoso del proyecto, ya que el acceso a los preservativos es hoy en Rosario un derecho adquirido por las trabajadoras y los trabajadores sexuales. Además, nueve integrantes de Ammar realizarán talleres de formación en prevención, que luego replicarán con sus compañeras contactadas en los lugares de trabajo. De ese modo no sólo tendrán acceso a capacitación ‑que a su vez les permitirá capacitar a otras‑ sino también se fortalecerán como militantes sociales comprometidas en la defensa de sus derechos.
Con sidra y pan dulce festejaron en el local de ATE las chicas de Ammar el final prometedor de un año trágico, que comenzó con el asesinato de su dirigente, Sandra Cabrera. Por su personalidad arrolladora, ella había sabido llegar hasta los rincones más recónditos de la ciudad con su oferta de preservativos y charlas preventivas. Incluso, había tenido acceso a algunos prostíbulos, donde la venia de los dueños para entrar con la propuesta de salud estaba dada por la prohibición tácita de avanzar en los reclamos sindicales. En todo caso, era una forma de entrar a lugares inexpugnables de otro modo.
Ahora, la propuesta motorizada por la actual secretaria general de Ammar Rosario, Claudia Lucero, apuesta a empoderar al menos nueve militantes en la militancia gremial y la prevención de la salud. “Para nosotras, y sobre todo para mí, fue muy difícil superar la muerte de Sandra, pero aquí estamos, con este proyecto que es el primero, y la voluntad de hacerlo crecer”, afirmó.
Para la presentación del proyecto vino desde Buenos Aires la secretaria general de Ammar, Elena Reynaga, y estuvo también el director del Programa Municipal, Damián Lavarello. “El Programa tiene un móvil que sale a repartir preservativos en las zonas de trabajo de trabajadoras sexuales y travestis. Pero es un trabajo puntual, y el proyecto de Ammar permite que las personas se capaciten y alcancen otra posición. Que si no tiene preservativo por alguna razón, se lo exijan al cliente, o lo pidan en un kiosco”, afirmó Lavarello, a quien la intervención de una de las integrantes de Ammar le dio la razón.
“Al principio me daba miedo, pero ahora no tengo problemas. Todavía hay clientes que no lo quieren usar, pero yo les explico que cuido a mi familia, y él tiene que cuidar la suya. Generalmente me terminan felicitando por cómo trabajo”, afirma La Negra, quien también relata su experiencia de visibilización como militante del sindicato en una plaza céntrica. “Me llevó Sandra. Ella les entregaba preservativos a todos sin ninguna vergüenza. Me quería morir, hablar con la gente, repartir preservativos y presentarme como trabajadora sexual. Al principio me costó. Pero ella me largó sola en el medio de la plaza, y lo hice”, relata. Cabrera aparece una y otra vez en cada relato, y en el recuerdo de su tarea como promotora de salud en las escuelas secundarias.
Para Reynaga, el primer efecto del trabajo es el empoderamiento de las militantes sindicales. Pero también sabe cuánto más efectivo es el trabajo en la calle. “Las compañeras saben amoldar el discurso, porque cada grupo tiene sus lenguajes, sus códigos. Por eso es tan importante que estén capacitadas, porque la prevención entre pares es mucho más directa. Permite vencer los prejuicios. Esta capacitación te posibilita cultivar tu lenguaje, tu inteligencia, les da a las chicas herramientas para cuando el cliente no quiere utilizar el preservativo, y eso les va a permitir trasmitirlo a otras chicas”, afirma la dirigente nacional.
Lavarello agrega que el comité evaluador del proyecto lo consideró como una línea “viable y para seguir creciendo”. En ese sentido, Reynaga le hizo un reconocimiento. “Ojalá hubiera otros programas en el país con tanta apertura a trabajar esta problemática con nosotras”, afirmó. La gestión de Lavarello se caracteriza por su apertura a las organizaciones de la sociedad civil. Por otro lado, el Programa realiza un seguimiento permanente del desarrollo del proyecto.
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