AMPLÍAN LA CALIFICACIÓN DEL PROCESAMIENTO DE GUILLAZA
El juzgado Penal de Instrucción de la Primera Nominación amplió la calificación del procesamiento de Esteban Justo Guillaza. Se trata del presunto autor de la muerte del remisero Pablo Sañudo ocurrida el 10 de noviembre de 2005.
Luego de la ampliación de su indagatoria a instancias del fiscal Carlos Romero, se le imputó la figura de criminis causae, que significa aquel delito que se comete para tapar o lograr impunidad de uno anterior cometido, que sería la estafa.
Por dicho motivo la causa quedó caratulada como homicidio doblemente calificado. Por un lado por el uso de arma de fuego y por el otro por criminis causae. Es decir que Guillaza habría matado a Sañudo para tapar la estafa que realizó contra él.
La defensa
La abogada de la familia Sañudo había solicitado, además de la ampliación de la indagatoria, la reconstrucción del hecho. “Queremos determinar si hay acuerdo del modo comisivo, donde Guillaza declara y confiesa cómo y adónde lo mató”, indicó la doctora Patricia Hidalgo.
“De acuerdo a las constancias de autos y a los peritajes realizados en el segundo cuerpo del expediente, queda claro que es humanamente imposible que el modo comisivo se haya realizado como lo refiere el imputado Guillaza. Lo que tratamos de demostrar es la verdad histórica del expediente y cómo se produjo realmente la muerte de Sañudo”, aseguró Hidalgo.
El procesamiento
Justo Esteban Guillaza fue procesado por el juez Rubén Saurín, a cargo en aquel momento del juzgado de Instrucción de la 1ª Nominación como presunto autor penalmente responsable de homicidio, estafa y portación de arma de fuego de uso civil, todo en concurso real entre sí.
El empleado de la dirección de Transporte de la Municipalidad de Santa Fe confesó primero ante la Policía y después ante el juez la autoría del hecho.
Guillaza señaló que el día del asesinato decidió contarle la verdad al remisero. Por eso lo citó en la zona cercana al country Los Molinos; comenzaron a discutir y –según su versión– mientras forcejeaban se le escapó un tiro del arma que había llevado. A pesar de estar herido, Sañudo seguía peleando, por lo que Guillaza tomó las llaves del auto, abrió el baúl, sacó la manija del gato hidráulico y comenzó a golpearlo hasta quitarle la vida.
El fiscal Romero apeló la resolución de Saurín solicitando el cambio de calificación legal. La sala penal Nº 4 de la Cámara de Apelaciones le dio la razón parcialmente al titular de la Fiscalía Nº 6 porque Guillaza no estaba debidamente intimado y se le amplió la base imputativa.
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