ANALIZAN EL COBRO DE TASAS POR HECTÁREA EN EL SUR SANTAFESINO
Los representantes de Federación Agraria Argentina (FAA) -zona sur de Santa Fe- se reúnen esta tarde con el ministro de la Producción, Ing. Ricardo Fragueyro, para analizar de qué manera el cobro de tasas comunales por hectárea o de conservación de caminos afecta a los productores de algunos distritos del sur de nuestra provincia, generándoles una sobrecarga impositiva.
En este sentido, el Dr. Carlos Paillole, director de FAA zona sur de Santa Fe, puntualizó en diálogo con El Litoral que “en algunos distritos, las comunas cobran una tasa equivalente al precio que corresponde a una cantidad -entre 4 y 8 litros- de gasoil por hectárea. En algunos casos, este valor supera al que se paga por impuesto inmobiliario”.
Este dinero se recibe para mejorar los caminos. Sin embargo, “desde hace 14 años, los caminos no se limpian, con el exceso de agua suben las napas freáticas y muchos productores tuvimos que sembrar cuatro o cinco veces la soja porque se arruinaba”.
Tan sólo por citar un ejemplo, el Dr. Paillole remarcó: “En las cunetas hay vacas muertas y no se puede transitar”.
Estudio y revisión
Los problemas mencionados con anterioridad, “más la superposición de impuestos que sufrimos los productores de esta zona fueron planteados en su oportunidad a las distintas comunas”. También se puntualizó que de acuerdo a lo que establecen las normativas, “la tasa por hectárea es un pago por trabajos realizados”, agregó el representante de FAA zona sur Santa Fe.
Hoy presentan a Fragueyro un estudio de costos que hizo la entidad agraria. A la vez, le piden al funcionario que analice los problemas que esta carga impositiva genera en estos productores de la provincia.
Por su parte, el titular de la cartera de la Producción remarcó en esta reunión que se conversan sobre tres puntos básicos: ¿se debe pagar esta tasa?, ¿qué monto corresponde abonarse? y ¿cuál es el destino de los fondos que se recaudan?
Difieren de los impuestos
La entidad presentó un trabajo en el que destaca que las tasas por hectárea de acuerdo a “cómo están reguladas en las ordenanzas comunales son verdaderos impuestos. Afectan a todos los inmuebles rurales de cada distrito, se impone sobre una prestación no es divisible en unidades de uso o de consumo y no guardan relación con el beneficio obtenido por el contribuyente ni con el costo del servicio que se presta. La implementación de esta tasa en las ordenanzas municipales, es lineal y deficiente, que ni siquiera se determina el destino de lo recaudado. No existe afectación específica del tributo al supuesto servicio que brindaría la comuna”.
Según puntualizaron, las tasas se diferencian de los impuestos porque suponen una prestación pública realizada en el contexto de un servicio creado u organizado por el ente administrativo; esta prestación debe ser divisible -fragmentable en unidades de uso o consumo- y el monto de la tasa debe ser razonable -mantener relación directa con el beneficio obtenido por el contribuyente, con el costo del servicio que presta y con la capacidad contributiva del contribuyente-. En cambio, los impuestos “son prestaciones en dinero que fija la ley con carácter general para financiar servicios públicos indivisibles. Aquí no se pueden particularizar o individualizar en personas determinadas, ya que corresponden a toda la comunidad.
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