ANALIZARON LA SITUACIÓN ACTUAL DE LOS PRODUCTORES ARGENTINOS
El importante deterioro que se observó en la economía del país a fines de 2001 y principios de 2002, “determinó una política de retención para el sector agropecuario teniendo en cuenta los conflictos sociales que existían en ese momento en la Argentina”, advirtió el presidente del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Santa Fe, Carlos Tomati, luego de la realización de las Jornadas nacionales agropecuarias de profesionales en Ciencias Económicas que se hizo en la UNL.
Más allá de que en este momento, las cosas cambiaron, “se está produciendo y hay un mayor desarrollo económico”; aún “se sigue castigando al sector productivo que, en este último tiempo fue estrella como consecuencia del incremento de los precios internacionales que originó una contribución muy importante en la recaudación del país -más de $ 1.200 millones ingresaron al Fisco en concepto de retenciones durante los últimos meses-“.
Al respecto, Tomati puntualizó “que es muy grande la carga impositiva que tiene el sector agropecuario, ya que al cobro de retenciones, hay que sumarle la diferencia que existe entre el IVA que se paga en los insumos -21%- y el que se cobra en las ventas -10,5%-, el impuesto a las Ganancias, el impuesto al cheque y el costo laboral que se incrementa cada vez más”.
Ante esta realidad, “es lógico que exista un agobio desde el punto fiscal hacia toda la empresa agropecuaria”, recalcó el profesional.
Por esta razón, “creemos que hay que salir, por lo menos, de forma paulatina, de este criterio recaudatorio que hay, principalmente, con el tema de las retenciones”.
Cambios inminentes
Desde el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, por medio de la Federación Argentina de Consejos de Profesionales se planteó la necesidad de “modificar sustancialmente todo el sistema tributario, pidiéndose, principalmente, una reducción de las retenciones o una diferencia de asignación de las mismas”. Por ejemplo, “Santa Fe está haciendo una muy buena contribución por medio de este impuesto”; pero, “no está recibiendo una contraprestación en el crecimiento de la infraestructura para poder aumentar su producción”.
Entre algunas de las propuestas planteadas, se propuso que “la Nación realice una redistribución primaria en función del aporte que cada una de las provincias realiza de estas retenciones para recuperarlo por medio del aporte que se haga en infraestructura (caminos, puentes, etc.)”. Por otro lado, se hizo hincapié en que “el cobro del IVA es bastante asimétrico”, resaltó Tomati.
Ante esta situación, “creo que desde la Nación existe una política por mantener este tipo de recaudación y de no perder esta cantidad de recursos en función de un pedido sectorial”.
Por lo tanto, “no es tan sencillo que el poder central, en este momento, delegue posibilidades de recaudación”, advirtió el especialista.
“Una gran paradoja”
Para Tomati, “la paradoja está en que lo que se recauda de las retenciones es para pagar los planes sociales; pero, el campo no consigue un conductor tractorista”. Esta realidad plantea una gran incógnita “¿todos estos planes están mal distribuidos o se los utiliza de una manera que no es la adecuada”.
No se entiende que “al sector que produce se le retenga y cuando necesita mano de obra no la consigue ni aún de la que proviene de los planes sociales”, concluyó el profesional.
Puntos clave
Durante las Jornadas nacionales agropecuarias de profesionales en Ciencias Económicas, se hizo principal hincapié en la problemática fiscal que enfrenta el sector y en las nuevas normas contables que tienen que cumplir las empresas del sector agropecuario a partir de este año.
A la vez, se planteó el debate en relación con temas previsionales y con respecto a las herramientas financieras que puede tener el sector para lograr un mejor financiamiento, teniendo en cuenta que las posibilidades que tenía el productor para acceder al crédito fueron deterioradas a partir de los problemas bancarios.
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