ANGUSTIA Y EMOCIONADOS RELATOS DE LOS COMPATRIOTAS QUE VOLVIERON DE TAILANDIA
Entre ellos llegaron Juan Pablo y Carolina Barrera, quienes debieron interrumpir abruptamente su luna de miel cuando los sorprendió el terremoto y la cadena de maremotos que arrasaron las costas de diez países en el sudeste de asia.
Barrera, un cordobés de 28 años llegó en silla de ruedas, debido a las heridas que recibió en las piernas al ser arrastrado por olas gigantes el domingo a la mañana, mientras practicaba buceo de baja profundidad en la turística playa de Phi Phi, en Tailandia.
Tras largos abrazos con los familiares que lo esperaban en el aeropuerto, Barrera relató, con la voz de a ratos quebrada, que se metió con su esposa debajo del agua. “Cuando salimos nos encontramos con árboles arrancados, todo destrozado”.
“Había gente muerta por todos lados, fue feo, muy feo”, recordó, emocionado. “Es increíble poder estar acá. Me agarré a una piedra mientras pasaba la ola y pude encontrar a mi esposa de casualidad”.
Otro sobreviviente, Ezequiel Gaspes, contó que se salvó junto a su esposa porque dos minutos antes del tsunami subieron a su habitación del hotel. Y contó que como consecuencia de la catástrofe un bote se incrustó en el cuarto en el que se alojaban.
El joven contó que la Embajada Argentina en Tailandia le dio “alojamiento, comida, los pasaportes y nos consiguieron los pasajes para que podamos volver”.
Por su parte, el arquitecto Pablo García Oliver, otro sobreviviente, contó que estaba con su esposa Mora Varela en Phi Phi y se salvaron gracias a que la ola los sorprendió en un muelle flotante en medio del mar.
“El agua nos pasó por arriba y caímos al mar, pero en un rato nos rescató un bote y después de una segunda ola nos salvó una lancha en la que venían varios ingleses”, recordó Varela.
Con los sobrevivientes directos del terremoto viajaron también tres jugadores de fútbol, entre ellos Emanuel de Porras, quien contó que ellos no tuvieron problemas porque estaban en la capital de Tailandia, Bangkok, lejos de la zona afectada.
Mientras, fuentes de Cancillería informaron que en Tailandia, de los 54 argentinos afectados por el terremoto, dos están desaparecidos en la zona del desastre, 9 están siendo buscados en otras regiones del país, y 41 fueron contactados y están bien de salud.
Entre los desaparecidos están el ingeniero Diego Talevi y su hijo Bruno, de un año. Su esposa, Carolina, se recupera en un hospital tailandés. Además, está desaparecido en Sri Lanka, el fotógrafo Fernando Bengoechea, quien vive en Nueva York.
En Indonesia, informó Cancillería, fueron contactados cuatro de los ocho argentinos que estaban en ese país y que sus familias “ya fueron notificadas de que se encuentran bien”. Los otro cuatro estarían en las islas de Bali y de Java, que “no resultaron afectadas”.
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