ANÍBAL FERNÁNDEZ SE DESPEGA DE LA INTERNA DE QUILMES Y ASEGURA QUE LA PELEA FUE "UNA COSA HORRIBLE"
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, definió hoy como “una cosa horrible” y una práctica “que se tendría que haber abandonado hace mucho tiempo” lo ocurrido ayer en el partido bonaerense de Quilmes, donde hubo una pelea entre militantes kirchneristas y duhaldistas por un paredón para hacer propaganda. Y se despegó de la interna local.
La disputa ocurrió poco después del mediodía y todavía quedan tres heridos en diferentes sanatorios de la zona. Uno de ellos está en coma, otro debió ser operado por una herida producida por un hacha o un machete y un tercero, menos grave, esperaba el alta.
Fue una pelea por las paredes, a 9 días de las elecciones legislativas, que se inició cuando uno de los dos grupos intentó taparle las pintadas al otro y arrancarle los afiches.
“Evidentemente este folklore que se sostiene porque da tarea a los militantes. La política tiene que optar por otra vía, distinta”, aseguró el ministro.
Su nombre y el del duhaldista presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, sonaron fuerte tras el enfrentamiento. Los duhaldistas dicen que estaban realizando pintadas a favor de Chiche Duhalde cuando fueron abordados por los seguidores de Cristina Kirchner, hombres del intendente Sergio Villordo. Los kirchneristas, en cambio, aseguraban que fueron ellos los sorprendidos por una banda del PJ oficial —gente de Camaño— que inició la agresión en lo que, dijeron, fue una emboscada.
”Yo no soy jefe político de un intendente, no soy jefe político de Villordo. Y el análisis que habría que hacer de la discusión entre Eduardo Camaño y yo se da en otro ámbito, en la política, no a las piñas. Esto no resiste análisis”, se despegó Fernández en declaraciones radiales, esta mañana.
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