ANTE LA ESCASEZ DE GASOIL SE APLICARON ALZAS DE PRECIOS
La suba fue parcial, es decir, no en todas las bocas de expendio, y correspondió, hasta donde pudo saber LA NACION, a Repsol YPF y Esso. La firma española la aplicó en estaciones del interior, aunque no precisó ni los lugares ni la magnitud. “No aumentamos los precios: ha habido, en algunas estaciones, algún ajuste, pero por política comercial, para que no haya tantas diferencias con la competencia. Nunca superamos los valores del resto: eso no es un aumento”, argumentó una fuente de la compañía.
Esso subió, en promedio, un 2% en unas 30 estaciones del sur y el sudoeste del Gran Buenos Aires, La Plata y alrededores; áreas de la provincia de Buenos Aires y de la Patagonia. “En ninguno de los casos superamos el precio del mercado en la zona de influencia -dijo Tomás Hess, vocero de la firma-. Son subas basadas en un monitoreo de condiciones de competitividad propias.”
Esas decisiones molestaron a los propietarios de las estaciones. “Vamos a ver qué hace el Gobierno”, dijo a LA NACION Raúl Castellano, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines, agrupación que llevará pasado mañana sus inquietudes a la Secretaría de Energía.
CAUSAS DE LA SUBA
* Intentar contener el aluvión de demanda que en estos días causa la siembra de maíz y girasol, el uso de combustibles líquidos en industrias y usinas para reemplazar el gas y el crecimiento de la economía en general.
* Para no perder tanto dinero en momentos en que, según los petroleros, los precios locales no dejan ganancias.
Ayer, mientras seguían las quejas por la falta de combustible, el ministro de Planificación, Julio De Vido, pidió inversiones a las empresas. “Necesitamos un incremento de los niveles de destilados en nuestras destilerías, actualmente en manos privadas. Que las empresas hagan las inversiones necesarias para poder producir la cantidad de combustible que esté a la altura de lo requerido.”
El problema de escasez que afecta desde la semana pasada al transporte de pasajeros, camioneros, agro y estaciones puede explicarse en un concepto: toda la oferta de gasoil, aun con las refinerías trabajando a más del 90%, no llega a cubrir la demanda. Por el contrario, el déficit es de 550.000 m3 por año. Siempre ha existido ese desfase, incluso durante los años 90, cuando no había escasez. La única diferencia es que en aquellos tiempos a ninguna empresa ni estación le molestaba importar gasoil para venderlo en el mercado local. Hoy, en cambio, los valores en los surtidores son, en algunos casos, hasta un 50% más bajos que en el exterior.
Conclusión elemental: nadie quiere importar a pérdida. Los cálculos privados dicen que si alguna firma quisiera al menos no perder dinero debería vender el litro de gasoil a $ 2,50, exactamente un peso más caro que hoy. La situación se agrava por un segundo inconveniente. A veces escasea el crudo liviano, el más usado para producir gasoil y también el más atractivo para exportar, dado el actual precio internacional.
El futuro tampoco asoma despejado: el mes próximo varias empresas harán paradas técnicas en sus refinerías. Petrobras, por caso, tiene paros parciales hasta noviembre. “Pero es paulatino, nunca se detienen las refinerías. Son paradas que se hicieron durante todo este año”, dijeron en la firma. La estatal brasileña espera subir su producción de gasoil, pero para después de noviembre: de 6000 a 8000 m3 diarios.
Esso tiene un problema más grave y está decidida a importar gasoil desde octubre. Tendrá paradas por 35 días. “Vamos a perder entre 7 y 9 millones de dólares por la importación”, dijo Hess. Repsol YPF comprará unos 80.000 m3 este mes y se convertirá en el principal importador este año, con 145.000 m3, más de un 50% más que en 2005.
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