ANTE LA FALTA DE TERRENOS, PROPONEN CONSTRUIR LOS FONAVI FUERA DE ROSARIO
Rosario tiene una necesidad de 40 mil viviendas. Pero para dar respuesta a esta demanda será imprescindible encontrar espacio en localidades vecinas. La provincia dispone de fondos, pero no se puede avanzar si antes no resolvemos este problema”. Con estas palabras el director provincial de Vivienda y Urbanismo, Juan José Morín, describió la situación habitacional en la que se encuentra la ciudad, ante lo cual propuso que el tema sea abordado a través de una planificación ordenada del área metropolitana. Según cálculos oficiales, en los próximos 12 meses se podrá salvar de este déficit a unas 400 familias rosarinas, vale decir el uno por ciento del total.
La capacidad de dar respuesta desde el Estado a la falta de techo en los sectores de menores recursos está siendo analizada por estos días en Vivienda de la provincia. El principal límite con el que se encuentran los técnicos del área reside en la falta de terrenos en Rosario para construir grandes complejos habitacionales.
Su consecuencia inmediata abre paso a un segundo aspecto “preocupante” para las autoridades provinciales: el de construir un nuevo barrio de viviendas donde estén habilitados servicios esenciales como el agua potable, gas, energía eléctrica y cloacas.
“No hay espacio en Rosario, la tierra ha aumentado de valor y la infraestructura encarece mucho el precio final de la obra. Por todo esto, es necesario una planificación ordenada, que no termine generando ciudades satélite, pero que pueda dar respuesta real a las necesidades de la gente”, estimó Morín.
Es por ello que, pese a la disponibilidad de partidas presupuestarias, los planes Fonavi pensados con una capacidad de 500 viviendas resultan hoy de aplicación imposible en Rosario.
Así, los técnicos de Vivienda y Urbanismo están pensando en ciudades como Pérez, Funes, Arroyo Seco, Villa Gobernador Gálvez o Granadero Baigorria.
Rápidas vías de acceso
“La ciudad está atravesada por tres autopistas, al norte, sur y oeste. Esto significa que cualquier persona que trabaje en Rosario y tenga una vivienda Fonavi a 15 kilómetros de allí, podrá comunicarse por autopista y llegar con mayor facilidad a la ciudad. Este es un tema actual y de imperioso tratamiento”, subrayó Morín.
El funcionario consideró necesaria la conformación de equipos de trabajo para proyectar las unidades con técnicos de la Municipalidad de Rosario, autoridades del área metropolitana y el Concejo Municipal. “La ciudad crece y escasean los terrenos”, insistió Morín.
Frente a esta situación, los planes de vivienda en Rosario avanzan a baja escala, y de acuerdo al concepto de “esponjamiento urbano”. Se trata de edificios de hasta tres pisos de altura, construidos entre medianeras, de no más de 30 unidades.
“Existen unas 400 viviendas para inaugurar que se irán entregando de a 30 obras”, principalmente a cooperativas de trabajo o microemprendimientos. En este marco, Morín indicó que en 30 días se entregará un lote de 90 unidades en diferentes sectores de la ciudad.
Veinte de ellas fueron construidas en España y Gaboto, otra cantidad idéntica será inaugurada en Larrea y Deán Funes, 38 viviendas en Casiano Casas y Cavia, y otras 12 unidades más en España y Amenábar.
“Todos estos planes están inscriptos dentro de las 400 viviendas que se piensan construir durante lo que resta del año”, estimó Morín para reconocer que “se están terminado recién ahora licitaciones que se habían realizado pero no adjudicado”.
En cuanto al Plan de Emergencia Habitacional Nacional, Morín detalló que la provincia será incluida y detalló su funcionamiento. Se trata de grupos conformados por 12 beneficiarios del plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados a quienes se suman 4 desempleados más. “El gobierno nacional les otorgará 20 mil pesos a cada cooperativa de trabajo que podrán devolver en 50 años sin interés. Cada miniempresa deberá construir 8 viviendas en 10 meses de plazo, tanto para sí mismos como para otros en terrenos de su propiedad, de la cooperativa o parcelas municipales o provinciales”, precisó Morín.
Subsidios y créditos
A su vez, la propia Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo ofrece además créditos hipotecarios para aquellos que dispongan de un terreno y no tengan vivienda. Los créditos pueden ser hasta un monto máximo de 50 mil pesos, financiados a 25 años con un interés del 6 por ciento anual sobre saldo.
Por ejemplo, si se desea edificar una casa de 43 metros cuadrados de superficie, de un dormitorio, le otorgarán un crédito de 30 mil pesos, abonando cuotas de 194 pesos, debiendo para ello acreditar un ingreso por grupo familiar de 1.299 pesos. Para el caso de una vivienda de dos dormitorios las cuotas serán de 280 pesos, con un ingreso por familia de 1.870 pesos.
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