ANTICIPAN QUE EL ÍNDICE DE DESEMPLEO TAMBIÉN CAERÁ EN ROSARIO
La reducción de dos puntos en el índice de desempleo en el cuarto trimestre de 2005 comparado con el mismo período del año anterior -pasó de 12,1 a 10,1%- alentó las expectativas locales. Aunque aún no se difundieron los números del Gran Rosario, analistas del sector estiman que en la región la desocupación seguirá descendiendo como viene ocurriendo en las últimas mediciones e incluso arriesgan que puede hacerlo en forma más acentuada.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los niveles de desocupación vienen registrando saltos de entre dos y tres puntos porcentuales en los cómputos anualizados. Por caso, en el tercer trimestre de 2005 -último registro disponible- el desempleo bajó al 12,4% en la región, frente al 16,2% que había registrado en el mismo período de 2004 y al 19,4% de 2003.
En función de esta tendencia, todo hace prever que los datos de empleo en la región sigan siendo positivos. “Se puede dar una creación fuerte de empleo en el Gran Rosario por la presencia de sectores muy activos”, estimó Carlos Crucella, economista y docente de la Universidad Nacional de Rosario, quien explicó que “lo más probable es que el desempleo caiga bastante en función del clima animado” que existe en el mercado laboral.
Por su parte, la directora ejecutiva de Sesa Select, Andrea Avila, explicó que “conforme a lo que se puede ver a través de la actividad que desarrolla el grupo, la tendencia es que seguirá descendiendo el desempleo en la región, incluso más que en resto del país”.
Las previsiones no son producto de la ilusión sino del testeo de la realidad del mercado laboral en la zona. “Estamos en el polo sojero y en una región muy favorecida”, explicó la directiva.
Pero lo que a priori es una buena noticia se está transformando en un dolor de cabeza para los empresarios del Gran Rosario. Sucede que al mismo tiempo que crece el nivel de empleo de la mano de la actividad económica, la demanda cada vez se torna más selectiva.
“Se complica cada vez más realizar cobertura para los puestos técnicos y especializados fundamentalmente en la industria metalmecánica”, dijo Avila. Y si bien algunas grandes compañías optan por reclutar a estudiantes recién recibidos para formarlos in situ, las pymes se ven afectadas porque no pueden llevar adelante acciones de este tipo.
“Si esto continúa así vamos a enfrentar un problema complejo por la falta de mano de obra calificada”, agregó Avila.
La situación también quedó plasmada en los resultados del Indice de Tendencia de Demanda Laboral Publicada (ITDLP), elaborado por la Federación Argentina de Empresas de Trabajo Temporario (Faett), para el mes de febrero de este año. En el mismo explican que “la demanda global de empleo se incrementó en un 4,1% respecto del enero 2006”, lo que indica que “la tendencia laboral positiva continua firme”.
Sin embargo, “si bien la demanda de empleo aumentó sobre todo en los sectores industriales y agroindustrial, se mantiene el cuello de botella provocado por la necesidad insatisfecha para cubrir posiciones especializadas como las relacionadas con el campo de la ingeniería o de los oficios técnicos”, indicó Vicente Stagno, presidente de la Faett.
Esto queda plasmado en el último informe de Sel Consultores, el cual señala que el mercado de trabajo en la Argentina está muy segmentado y en los extremos de menores ingresos en la pirámide distributiva es menor el empleo registrado.
“En el quintil más bajo, sólo el 10% de los económicamente activos tiene un empleo asalariado registrado”, explica el informe y “esa proporción más que se duplica en el segundo quintil y es cuatro veces mayor en el tercero”.
Aunque los rangos se dividen por niveles de ingresos y no por capacitación, se presume que entre los sectores de menores ingresos la calificación laboral es menor y por eso también los salarios.
De este modo, “en los sectores más calificados hay tendencia al pleno empleo, mientras que no ocurre lo mismo con los de menor calificación”, explicó Adrián González Aón de Sesa Select (ver aparte).
Las históricas brechas
Por otra parte, según los datos difundidos por el Indec para el cuarto trimestre de 2005, se redujo en 2,4 puntos porcentuales la subocupación. Para Crucella -y teniendo en cuenta el resto de los indicadores como tasa de actividad, de empleo y de desocupación- esto indica que “al caer el subempleo horario visible hay un mejoramiento de la calidad horaria”.
Según el analista, “esto no indica que haya trabajo de mejores condiciones”.
El economista titular de Sel Consultores, Ernesto Kritz, advirtió que -pese a los buenos números- “la gran deuda social que tenemos todavía es que, con un desempleo más o menos parecido a cuando empezó la crisis, en el año 1998, aún tenemos 18% más de pobreza”.
Es por eso que, en términos de ocupación, a criterio del analista la Argentina está aún lejos de Alemania -donde el desempleo trepó el último mes al 12,2%- a pesar de tener números similares.
“De todos modos, diría que vamos camino hacia una tasa de desempleo de un dígito y si no es este año, considerando los planes, vamos a quedar bastante cerca”, concluyó.
Según datos de la Sel Consultores, “aunque la pobreza disminuyó 20 puntos desde el inicio del gobierno de Néstor Kirchner, la desigualdad (disparidad de ingresos entre sectores y grupos sociales) casi no se modificó y continúa en niveles extremadamente elevados”.
Esto es así porque la mayor reducción de la pobreza se concentró en sectores de clase media (sobre todo baja pero también media típica) que habían caído en situación de privación durante la crisis.
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