ANTONIO BONFATTI:”EN LA PROVINCIA NO HAY SEGURIDAD EDILICIA EN LAS ESCUELAS”
El diputado socialista Antonio Bonfatti se manifestó sumamente preocupado por la realidad que presentan los edificios escolares de la provincia de Santa Fe. En relación a esto el legislador dijo que “no es posible que el gobierno provincial a través del Ministerio de Educación, no tenga un proyecto serio y sustentable en el tiempo que contemple el mantenimiento de los edificios escolares de la provincia. Esto también incluye las medidas de seguridad con las que deberían contar cada uno de los colegios de Santa Fe”.
Bonfatti agregó además que el gobierno no puede salir a entregar un subsidio a una escuela para instalar alarmas y rejas cuando esta ya había
quedado totalmente vacía después de sufrir el robo número 150. Debería existir un proyecto educativo en la provincia que contemple no sólo planes de estudios y contenidos, sino también un plan que dependa del Ministerio de Educación donde estén cubiertos el mantenimiento y la preservación de los edificios escolares provinciales, ya que estos ámbitos educativos deben estar en condiciones aceptables no sólo de higiene sino también de seguridad.
En relación a esto el diputado presentará un proyecto de comunicación por el cual le solicita al gobierno provincial a través del Ministerio de
Educación que se proceda a brindar información acerca de si existe un sistema de monitoreo de patologías de edificios escolares de la provincia, además la cantidad y la ubicación de edificios escolares en los que se hayan identificado problemas estructurales que dificulten el normal desempeño de las actividades y/o impliquen algún riesgo para la seguridad de la comunidad escolar, y si existen proyectos tendientes a resolver paulatinamente esas irregularidades. En tal caso, cual es el orden de prioridades establecidos y los criterios tenidos en cuenta.
El legislador también manifestó que el edificio y el equipamiento son una parte importante del ambiente de trabajo. Cuando sus condiciones son
adecuadas generan climas, predisponen para la acción y facilitan la tarea pedagógica. Explicitan, además, la atención y jerarquía que el tema tiene para el Estado (de quien depende) y para la sociedad (a quien sirve). Los
subsidios, que calman momentáneamente pequeñas necesidades o problemas, no pueden repartirse discrecionalmente como una herramienta política. Si existiera un proyecto educativo que además abarque un plan de mantenimiento de los edificios escolares, el reparto de estos fondos no sería necesario.
En la actualidad son muy pocas las escuelas que pueden sustraerse de crecientes actos de vandalismo. Pero muchas sufren además, el deterioro producido por el paso del tiempo, el emplazamiento en edificios incompatibles con la función y la ausencia de un plan de mantenimiento adecuado. Modificar estas condiciones, que muchas veces alteran o impiden el dictado normal de las actividades, requiere de un programa integral que trascienda el arreglo de desperfectos ocasionales, y es una tarea cotidiana en base a un plan maestro y a un riguroso calendario, que el Poder Ejecutivo debe sostener como parte de su responsabilidad educativa, junto a la comunidad.
Este contenido no está abierto a comentarios

