ANTONIO CARO MINIMIZÓ LAS DENUNCIAS POR LA MAGNITUD DE LOS MONTOS
No siempre se paga el mejor precio
Hubo dos denuncias, pero las compras que se hicieron bajo el “mecanismo directo” sumaron en el 2002 más de 23 millones
En diálogo con Rosario/12 el interventor de la EPE, Antonio Caro minimizó las denuncias por la magnitud de los montos, para luego aclarar que la compañía energética “es sumamente grande y se pueden detectar irregularidades que luego son analizadas por los órganos de control internos y por la Justicia”.
En el marco de uno de los diversos pedidos de fumigaciones realizados por el sector Higiene y Seguridad de la empresa se realizó una adjudicación directa tendiente a erradicar los murciélagos que se alojaban en el edificio que la EPE posee en el Edificio Garay de la capital provincial. Los trabajos fueron adjudicados a la empresa Sanear en el marco de un concurso de precios del que también participaron, según la documentación obrante en la EPE, las empresas Fumigaciones del Litoral SRL Y Fumitec S.A. Una investigación posterior reveló que estas empresas jamás presentaron presupuestos y que la documentación que se incluyó en su nombre para justificar la adjudicación era falsa.
Cuando representantes de la firma Fumitec fueron informados sobre la existencia de una presunta cotización de su propia empresa elevaron una enérgica nota a la EPE con fecha 28 de abril de 2003. Con la firma del presidente de la firma Gustavo Dangelo, se advierte a la EPE que jamás fueron invitados a cotizar y además se reserva la facultad de recurrir a la justicia por los daños generados a raíz del carácter absolutamente apócrifo y falso de la documentación presentada a nombre de la firma. El caso fue divulgado el miércoles pasado en el programa periodístico Asuntos Públicos que se emite por Canal 9 de Santa Fe.
En diálogo con este diario Caro minimizó la denuncia por su exiguo monto tras lo cual garantizó una completa investigación. “Estos casos surgen de las cajas chicas. La EPE es una empresa enorme y como en toda compañía tan grande pueden ocurrir irregularidades que luego son investigadas por el propio organismo de control y por la Justicia. Incluso por otras causas se ordenaron cesantías”, aclaró.
En otro concurso de precios se detectó que finalmente se terminó pagando un precio mayor al que había presupuestado el mejor de los oferentes. Tal es el caso de la firma sanjuanina Textil Pegaso SRL, cuyo representante Mirio Carlos Visentín, envió el 6 de agosto pasado una nota al interventor de la EPE para pedir explicaciones sobre los resultados de la Licitación Pública 1603 sobre la provisión de ropa de trabajo y botines de seguridad.
El empresario remitió la misiva a la empresa a los fines de “pedir explicaciones sobre la decisión de haber sido desplazado de la operación”. En el escrito, el empresario pidió conocer el expediente por cuanto, a pesar de haber cotizado el mejor precio y calidad, la licitación fue adjudicada a otra empresa. El mismo pedido fue reiterado una semana después ante la negativa del Ingeniero Oscar Russo de brindar explicaciones sobre el desplazamiento de Pegaso, que incluso ofreció un precio mejor al valor del presupuesto oficial.
“A veces el ganador de un conscurso de precios o de una licitación no es el que menos ofertó ya que se tienen en cuenta varios factores”, especificó Caro. El funcionario provincial señaló además que el elevado monto de las adjudicaciones y contrataciones directas durante el 2002 se relaciona “con los incrementos de costos que hubo producto de la devaluación. Había obras en marcha que hubo que incrementar sus partidas por la suba del dólar”.
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