ANUNCIAN ÍNDICE DE DESOCUPACIÓN, QUE SE UBICARÍA EN 16,3%
Este renovado procedimiento supone una baja de tres puntos en el índice, aunque el número final será superior al que se esperaba.
Dado que la nueva metodología con que se mide el desempleo permitió detectar un mayor universo de personas que integran la oferta de trabajo y también de la cantidad de las que no logran insertarse en el mercado laboral, el Gobierno ya está planeando extender la cobertura del Plan Jefas y Jefes de Hogar Desocupados.
Un reflejo de ello fueron los $110 M de refuerzo urgente que autorizó la semana pasada la Jefatura de Gabinete por medio de la Decisión Administrativa 265, para ese fin, al presupuesto de este año del Ministerio de Trabajo.
Sería sólo el comienzo de un replanteo mucho más amplio respecto del alcance global del programa, ya que la población objetivo a la que pretende alcanzar pasaría de los tres millones actuales a casi cuatro millones.
La tasa de desempleo revelada por la nueva encuesta trimestral del INDEC sería de entorno del 16,3% de la PEA, lo que si bien reflejaría una caída de tres puntos en la comparación interanual -siempre con la nueva metodología- sería también dos puntos superior al 14,3% esperado para octubre último. Eso estaría arrojando una población desempleada superior a los 2,6 M. Mientras que con la metodología anterior la cifra absoluta de los sin trabajo habría resultado de dos millones. Siempre considerando como ocupados a 950.000 beneficiarios del Plan Jefas y Jefes.
Es por ello que para morigerar el efecto psicológico de que se estaría retornando a un escenario comparable con las peores situaciones de emergencia ocupacional (1995), se repensaría el alcance del programa.
Buscando el dinero
Pero ni siquiera la buena performance de la recaudación por encima de lo previsto para el cierre de este año le alcanza al Gobierno para cubrir los mayores gastos que demanda la emergencia social.
Por eso la Secretaría de Hacienda se vio obligada a volver sobre sus pasos y deshacer parte de los $423 M de incrementos de gastos otorgados en una anterior decisión de hace tres semanas. Según los técnicos consultados, el descubierto fue generado tanto por los $50 adicionales prometidos a los piqueteros como por algunos nuevos beneficiarios que fueron incorporados este mes.
Sin embargo, Economía buscó moderar el desborde del gasto primario del último bimestre al no apelar a reasignarlo contra las diferencias de cambio favorable derivadas de un dólar original calculado en $3,85, tal fue la fórmula para autorizar mayores partidas por los $423 M mencionados. Una maniobra que equivale a un aumento encubierto de erogaciones.
Se eligió el camino más genuino de hacerlo mediante compensaciones de créditos con otras jurisdicciones.
Pierden recursos
l De los más de $100 M en que se habían reforzado los créditos de la titular de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, se retrocedió en $40 M previstos para la emergencia alimentaria (giros a provincias).
l Otra de las carteras que más tuvo que ceder recursos fue Educación, por $20 M, que también se iban a transferir a provincias en concepto de equipamiento.
l Planificación Federal resignó $16 M, la Presidencia tuvo que aportar $4 M de los $16 M con que la habían favorecido a mediados de noviembre en parte para gastos operativos de la nueva línea aérea (LAFSA).
l Casi en línea con la media del 25% de recorte de la suba recién otorgada, Cancillería tuvo que devolver $10 M de los $50 M con que pensaba honrar pagos ante la ONU.
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