APAGÓN: ESTADOS UNIDOS Y CÁNADA SE CRUZAN ACUSACIONES
La electricidad se restablecía lentamente hoy en Nueva York y otras ciudades del nordeste de Estados Unidos y en Canadá, tras el gigantesco apagón de ayer. Si bien fue una noche tranquila, cientos de personas eligieron dormir en las calles en Times Square, para contar con la protección de las luces neoyorquinas y efectivos de la policía local.
De a poco se fueron restituyendo los servicios, aunque las autoridades llamaban hoy a la población a no concurrir a Manhattan para evitar nuevos inconvenientes. El suministro eléctrico fue restablecido en varios lugares, entre ellos la propia Manhattan, el sur del Bronx y varias zonas de Brooklin, Queens, el condado de Westchester y Nueva Jersey.
Mientras continuaban trabajando para solucionar el problema definitivamente, autoridades de Estados Unidos y Canadá se acusaban mutuamente de ser los responsables de los desperfectos técnicos que llevaron al corte de energía que afectó a más de 50 millones de personas en ambos países.
El primer ministro de Ontario, en Canadá, Ernie Eves, afirmó que el corte de luz originó en “el norte del medio-oeste de Estados Unidos, y no en la provincia de Ontario”, como afirmó el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg.
En tanto, un vocero de la empresa Hydro-One distribuidora de electricidad de la provincia de Ontario, indicó que “no hay prueba alguna” de la existencia de un problema en su red capaz de provocar el gigantesco apagón en el noreste de América del Norte.
En oposición, el alcalde Bloomberg, responsabilizó por el apagón a las autoridades canadienses porque, según dijo, no proveyeron la energía necesaria como está previsto en un acuerdo bilateral.
“Parece que el hecho se produjo en Canadá, y que ellos (los canadienses) no hicieron probablemente lo necesario para evitar que la red de Nueva York se viera forzada a proveer energía suplementaria”, estimó el alcalde de Nueva York.
“Esta demanda adicional a la red de Nueva York, que es parte de un acuerdo en ambos sentidos (con Canadá) para que podamos obtener electricidad de parte de ellos cuando la necesitamos, evidentemente no funcionó. “Es una de las cosas que vamos a examinar cuando la electricidad sea restablecida totalmente”, agregó Bloomberg.
Una red eléctrica sin inversión
La red eléctrica norteamericana, afectada por el mayor apagón de su historia, se sostiene en una infraestructura cuyo envejecimiento se ve agravado por años de negligencia, según estimaron varios especialistas.
“Todavía no sabemos lo que pasó en el noreste pero cualquiera sea la causa, una cosa es segura: tenemos una infraestructura en la que se han hecho pocas inversiones y que está severamente degradada”, dije Pers Peterson, experto de la Universidad de California.
Especializado en centrales nucleares, Peterson sostuvo que los apagones como el del jueves pueden demorar días en ser reabsorbidos, porque cuando las centrales nucleares son detenidas se precisan 12 horas para relanzarlas.
Los cortes de corriente pueden así costar miles de millones de dólares, un gasto que habría podido evitarse si se hubieran efectuado inversiones con anticipación, afirmó Peterson.
En el mismo sentido se pronunció señaló Bill Richardson, gobernador de Nuevo México y secretario de Energía durante el gobierno de Bill Clinton. “Somos una superpotencia con una red del tercer mundo”, dijo.
“Estas clases de situaciones no deberían suceder en el país más rico y desarrollado del mundo”, sostuvo dijo el ingeniero eléctrico T.C Cheng, profesor en la Universidad del Sur de California. “El sistema está concebido para aislar un problema si una central llega a fallar por la razón que fuera, con el fin de evitar con este tipo de catastróficos cortes en cascada. Debieron salir mal muchas cosas para permitir” ese apagón, afirmó.
Según los especialistas, serían necesarios 56.000 millones de dólares para modernizar la red eléctrica de Estados Unidos, el mayor consumidor de energía del mundo.
Una población cada vez más numerosa y una creciente utilización de electrodomésticos (computadoras, aire acondicionado, instrumentos de cocina) alteraron la red. También ayudó la escasa inversión y la lenta construcción de nuevas centrales y nuevas líneas eléctricas.
Estados Unidos fue afectado por cinco o seis grandes apagones en los últimos cuarenta años, entre ellos dos de gran repercusión ocurridos en la ciudad de Nueva York. Uno fue 1965 y el otro en 1977. Ambos desataron actos de saqueos y violencia.
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