APARECIERON 400 PINGÜINOS EMPETROLADOS EN CABO VÍRGENES
Cerca de 400 pingüinos de Magallanes llegaron empetrolados a las costas de Cabo Vírgenes, el lugar donde el océano Atlántico se funde con las aguas del estrecho de Magallanes. Si bien ayer no se conoció el origen de la contaminación, sobre el estrecho hay una gran cantidad de plataformas de extracción petrolera off shore.
En Punta Arenas, Chile, a 300 kilómetros de aquí, ya se contabilizan cerca de un centenar de pingüinos contaminados, que al estar empetrolados no pueden alimentarse y por esa razón mueren. “Son alrededor de 400 pingüinos, una cifra que puede variar, porque todavía no hemos podido revisar bien toda la parte de nidificación de la Reserva Natural Cabo Vírgenes”, dijo a LA NACION Jorge Perancho, jefe de Areas Protegidas del Consejo Agrario Provincial. Mientras que unos 35 pingüinos ya murieron, hay cerca de 300 en la playa y unos 130 se tratan de recuperar a fuerza de agua, detergente y muchos cuidados, aunque no se descarta que el número pueda aumentar con el correr de las horas.
Según explica el guardafauna, aún no se han establecido las causas que provocaron la contaminación. “Nosotros fuimos notificados por la empresa Sipetrol de que habían encontrado los pingüinos empetrolados y habían hecho todas las pruebas en las plataformas, y nos dicen que encontraron todo bien en sus plantas”, explicó Perancho.
Mientras tanto, en Chile, la Corporación Nacional Forestal rescató pingüinos empetrolados que llegaron a la isla Magdalena y están realizando la recuperación en la vecina Punta Arenas.
En septiembre pasado la perforación de un ducto de petróleo de una planta off shore de la empresa Sipetrol en el estrecho de Magallanes provocó un derrame que, según la Secretaría de Medio Ambiente provincial, generó una mancha de nueve kilómetros. Con el correr de los días aparecieron pingüinos empetrolados, que se contaminaron en el mar o bien por efecto del pellet, gránulos de petróleo que se forman cuando éste entra en contacto con el agua.
El derrame generó una denuncia por parte del Estado provincial ante la justicia federal por haber afectado una reserva natural. “Estamos a la espera para saber quién fue el responsable de lo sucedido, pero ahora tenemos que tratar de salvarles la vida a los pingüinos”, insistió Perancho.
El Consejo Agrario tiene a su cargo el cuidado y la protección de la Reserva Provincial Cabo Vírgenes, la segunda colonia de pingüinos magallánicos, después de Punta Tombo, en Chubut, y el principal atractivo turístico de esta zona.
Según datos del CAP, la colonia cuenta en esta época con 120.000 parejas de pingüinos que entre septiembre y abril eligen este recodo del mapa para aparearse.
Por el momento, al salvamento lo llevan adelante cinco guardafaunas, y como el centro de recuperación creado el año pasado quedó chico se baraja la idea de armar un centro de recuperación en Río Gallegos. Los pingüinos deben ser alimentados antes de someterlos al proceso de lavado, en el que se utilizan detergentes que ya han sido probados; luego se enjuagan y se secan en otros corrales.
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