APARECIÓ OTRO BEBÉ MUERTO EN ROSARIO
El cuerpo sin vida de un bebé recién nacido fue hallado ayer a la tarde en un descampado del barrio 7 de Septiembre y según la policía, los padres de 18 años están sospechados de su muerte. El caso se convierte en el segundo en un mes, ya que una joven de 26 años y oriunda de Arroyo Seco quedó imputada luego de que su pequeña apareciera muerta el 31 de mayo (ver recuadro). Ambos episodios reavivan la discusión en torno al «infanticidio», una figura que pretende reincorporarse en el Código Penal a partir de un anteproyecto que actualmente estudia el Ministerio de Justicia, y que atenuaría la pena cuando una mujer matara a su bebé en plena crisis puerperal no siendo consciente de sus actos. También evitaría condenas como la otorgada el año pasado a la jujeña Romina Tejerina, que deberá pasar 14 años presa por la muerte de su bebé recién nacido.
La antigua figura, derogada en la reforma de 1995, regulaba al infanticidio como un homicidio atenuado –que incluía una pena de 1 a 4 años– cuando existiera una “causa de honor”, beneficio que abarcaba no sólo a la madre, sino que se extendía a los parientes de la mujer que dieran muerte a la criatura para ocultar la deshonra, una figura cuestionable desde la perspectiva de género.
Si esa modificación llega a buen puerto y se aprueba en el Congreso nacional, se reincorporará la misma figura aunque no bajo aquella concepción que muchos juristas y militantes de género consideran “retrógrada”. El anteproyecto retoma el infanticidio pero sólo lo limita a la madre que, por efecto del puerperio, tenga disminuida la capacidad de comprender los actos que está cometiendo. De acuerdo a la nueva propuesta jurídica “se impone prisión de 1 a 5 años” a la madre que durante el nacimiento o el estado puerperal matase a su hijo encontrándose en el estado previsto en el artículo 35 inciso “e” del actual Código Penal que justamente refiere a la imputabilidad: “Se disminuirá la pena a quien, en el momento del hecho, tuviera disminuida la capacidad para comprender la criminalidad del acto o dirigir sus acciones conforme a esa comprensión, motivada en cualquier anomalía o alteración psíquica permanente o transitoria”.
El instinto en duda
Para la directora del Instituto de Género, Derecho y Desarrollo, Susana Chiarotti, los casos en que se observan a mujeres que dan muerte a sus hijos “también ponen en duda el instinto maternal”, un concepto sostenido durante siglos por las sociedades patriarcales, que ubicaron a la maternidad como el principal eje de la existencia femenina.
Con respecto a la reinstalación de la figura del infanticidio en el Código Penal reconoce estar de acuerdo, en general, porque “evitaría condenas crueles como la otorgada a Romina Tejerina el año pasado”. También celebra que no se incluya la “cuestión de honor” como atenuante, tanto para la madre como para un familiar, un concepto jurídico que estuvo en vigencia durante décadas. “Eso era una intromisión inadmisible al cuerpo de la mujer”, dijo la militante, quien ha participado en las consultas instrumentadas por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación en torno al anteproyecto elaborado por juristas de todo el país y que se espera tratará el Congreso. Sin embargo, la especialista cuestionó el tiempo de la pena que ahora se elevará de 1 a 5 años cuando en la anterior figura era de era de 1 a 4 años.
Los hechos policiales disparan una pregunta ineludible: ¿cuáles son las razones que pueden empujar a una mujer a matar a su bebé recién nacido?. Para el psiquiatra Oscar Pellegrini la maternidad implica “múltiples y muy fuertes exigencias simbólicas, como asumir una situación de transformación corporal. En el parto, también se pone en juego un duelo, un corte que constituye un aspecto traumático, aunque exista una nueva vida como contrapartida”.
Pellegrini, psicoanalista y director de la colonia psiquiátrica de Oliveros, consideró que ese “pasaje a un acto tan irreversible como la muerte es bastante excepcional”, y reconoció que puede darse, sobre todo cuando existe una estructura subjetiva previa que predisponga a la mujer, o bien por otras cuestiones bastante complejas que giran en torno al no deseo de un bebé, una situación traumática, o un embarazo que es producto de una violación. Además, “la función materna tiene que ver con la ternura, pero a veces los estados de mortificación pueden ser tales que pueden derivar en una situación de crueldad”. Por otra parte, Pellegrini tomó distancia de lo que puede significar un homicidio. “Hay que marcar la diferencia entre lo que es un hecho criminal y aquel que se comete en un momento que se denomina acto crepuscular, cuando –en este caso la mujer– atraviesa por un oscurecimiento de su consciencia”, explicó el profesional.
Horror en el barrio 7 de Septiembre
El cuerpo sin vida de un bebé apareció ayer en un descampado cercano a un conjunto de viviendas precarias ubicado en Olmos al 1200 bis, en el barrio 7 de Septiembre. Un vecino de la zona alertó a la policía sobre una bolsa en cuyo interior se encontraba el cadáver. Con el correr de las horas, la policía detuvo a una pareja de 18 años, padres de la criatura, que viven a escasos metros del lugar en el que apareció la víctima fatal. Los agentes sostienen que están sospechados de matar al bebé.
“El cuerpo había sido roído por varios perros, a los que tuvimos que espantar para poder rescatar el cadáver”, aseguró una fuente policial, quien detalló que por ese hecho no habían podido observar a simple vista la causa de la muerte. Con todo, en una primera observación los médicos de la UR II estimaron que el bebé nació vivo.
Por el caso la policía demoró a los padres de la criatura, ambos de 18 años, quienes ayer a la noche se encontraban en la subcomisaría 21ª.
Se trata de una pareja que vivía en concubinato desde hace tiempo. Según contaron a la policía, el bebé nació el lunes, en la precaria vivienda que habitaban, a sólo unos metros de donde el cuerpo fue abandonado. Para la policía, todavía es confuso el día de la muerte del bebé, ya que ambos padres brindaron distintas versiones sobre el hecho, que la policía no reveló. Pero una fuente de la pesquisa sostuvo que el bebé habría muerto anteayer, aunque no especificó de qué manera. Para ello esperan el resultado de la autopsia, que también podrá establecer el sexo del bebé ya que por el estado en el que se encontraba el cuerpo no lograron determinarlo.
El 31 de mayo pasado, el cadáver de una beba apareció en un basural de Arroyo Seco. La autopsia reveló que la pequeña, que también nació en su casa, presentaba un golpe en la cabeza que le habría causado la muerte. Por el crimen fue detenida la madre de la criatura.
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