APARECIÓ RONALDO: BRASIL GOLEÓ A JAPÓN 4 A 1
Brasil sólo tenía que cumplir ante Japón. Con la clasificación en el bolsillo, le alcanzaba con un empate para asegurarse la primera posición del Grupo F. Quizás la cuenta pendiente para el equipo de Parreira era mejorar el nivel en lo futbolístico, pero para eso había tiempo. Para los asiáticos, en cambio, otra era la historia. Estaban obligados a ganar por más de un gol y luego esperar el resultado de Croacia y Australia, que se enfrentaban en Stuttgart. La cuestión parecía sencilla para los sudamericanos, que igualmente debían demostrarlo en el césped de Dortmund.
A la hora de jugar, Brasil fue mucho más incisivo y tuvo la iniciativa desde el inicio. Tanto que a los diez minutos de juego ya había tenido tres chances. En la primera, Ronaldo recibió de Ronaldinho y metió un buen zurdazo, pero el arquero Kawaguchi lo tapó. La siguiente estuvo en los pies de Kaká, quien remató desde afuera del área por arriba del travesaño. Por último apareció Robinho para probar otra vez de zurda y exigir nuevamente a Kawaguchi, quien empezaba a ser clave en la selección de Zico.
Japón no podía salir y se encontraba obligado a apostar al contraataque. Encima, cada vez que llegaba Brasil, era una amenaza para el arco japonés. Robinho, Ronaldo y Juninho Pernambucano triangulaban en las cercanías del área asiática y complicaban constantemente.
Sin embargo, cuando promediaba la etapa inicial avisó Japón. Kaji se proyectó por derecha y envió un centro bajo y rasante. Pero Inamoto no pudo conectar. Un susto para Brasil, que ya pasados los treinta iba a sufrir algo que no tenía en los planes. Alex metió un gran pase de cachetada y Tamada le rompió el arco a Dida con un terrible zurdazo. Para sorpresa de todos, Japón gritaba en Dortmund y le ganaba a Brasil.
Los de Parreira sintieron el impacto y casi reciben el segundo en el cierre del primer tiempo, cuando Maki desvió de cabeza un tiro libre de Nakamura. Pero Brasil es Brasil, y cuando tiene que aparecer lo hace. Por eso, el entretiempo llegó con el empate del Pentacampeón mundial. Ronaldinho envió un centro pasado desde la izquierda, Cicinho la bajó hacia el medio y Ronaldo, de cabeza, empujó a la red. Iguales y al descanso.
El arranque de la segunda parte mantuvo la inclinación hacia el arco japonés. Brasil estaba dispuesto a llevarse por delante al equipo de Zico y con el dominio inicial no dejó dudas. A los cinco, Ronaldinho le devolvió una pared a Ronaldo con un taco hermoso y éste último la tiró afuera. Japón aguantaba como podía.
Pero en la siguiente, el Scratch no falló. Juninho sacó latigazo desde afuera del área y Kawaguchi, hasta ese momento una de las figuras del partido, no pudo detener un remate que parecía irle a las manos. Así, las cosas volvían a la normalidad.
Y cerca del cuarto de hora, lo liquidó. Ronaldinho metió un buen pase en profundidad y por la izquierda apareció Gilberto, al mejor estilo Roberto Carlos, para rematar cruzado y dejar sin reacción a Kawaguchi. Las cosas quedaban complicadísimas para Japón. Prácticamente imposibles.
Sólo quedaba tiempo para que Ronaldo se diera un gusto personal. Y el delantero, centro de muchas críticas durante los últimos días, aprovechó la situación. Armó una gran jugada con Juan, recibió en la puerta del área, giró y metió un derechazo bárbaro, pegado al palo izquierdo de Kawaguchi, a media altura. Así, alcanzó al alemán Gerd Müller en lo más alto de la tabla histórica de goleadores mundialistas, con 14 gritos. Nada más y nada menos.
El resto fue un simple trámite para los brasileños, que continuaron tocando la pelota al ras del suelo de un lado a otro, a la espera del pitazo final. En octavos, el Penta enfrentará a Ghana, mientras que Japón quedó afuera. El otro clasificado del Grupo F fue Australia, que empató 2-2 con Croacia y chocará con Italia en la próxima ronda.
Este contenido no está abierto a comentarios

