APOYAN LAS ACCIONES PARA CONSERVAR EL BOSQUE NATIVO
“Para nosotros es una excelente noticia y una grata sorpresa que el diario El Litoral publique titulares en su primera página sobre la necesidad de conservación de naturaleza en nuestra provincia, concretamente en el norte, en la ecorregión del Chaco Santafesino, que es la parte más austral de lo que es el Chaco Sudamericano”, expresó Pablo Tabares, presidente de la Fundación Hábitat & Desarrollo.
Tabares también consideró auspicioso que “el Estado provincial haya decidido aplicar las pocas leyes que existen sobre conservación de áreas naturales protegidas”.
Según explicó Tabares, la Fundación Hábitat & Desarrollo “tiene por misión promover la conservación de naturaleza y hemos concentrado nuestros esfuerzos en los últimos años en áreas naturales protegidas y reservas ecológicas. Tenemos un programa que se llama la Red Hábitat de Reservas Naturales que está trabajando en el Chaco Santafesino desde hace cuatro años. Llevamos acumulados más de 40 viajes al norte y conocemos perfectamente toda esta zona y también el predio sobre el cual se hizo la denuncia de desmonte irracional (establecimiento Los Guasunchos)”.
LLEVAR LA INICIATIVA
Por su parte, Ernesto Gamboa, coordinador de la oficina Santa Fe de la fundación, dijo que “la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable ha llevado a cabo una acción correcta y esperada desde hace mucho tiempo, que es llevar la iniciativa en cuestiones de conservación, ya que tiene el poder de policía sobre los recursos naturales provinciales”.
Gamboa consignó además que Hábitat viene trabajando, junto a otras ONGs e instituciones de la zona y desde hace varios años, “con propietarios que desarrollan actividades productivas en sus campos, a quienes les proponemos el uso racional de los recursos, pero creemos que está existiendo un vacío que es la falta de reconocimiento del esfuerzo que realizan estos propietarios por conservar parte de la naturaleza en sus propiedades. La fundación se ha sumado a ese esfuerzo, lo ha ordenado y le da una estructura orgánica; pero está haciendo falta un reconocimiento concreto de los esfuerzos que ellos hacen por conservar. En la estructura actual de la economía argentina, esto significa una pérdida de renta. Entonces nosotros buscamos incentivos concretos y usos alternativos de los recursos”.
Al respecto, Tabares advirtió que “más del 90 % de las tierras que tienen valor de conservación en la provincia son propiedad privada. Es un dato clave a la hora de plantear una política y una estrategia de conservación. Nosotros consideramos inviable la expropiación como opción, pero creemos que hay otro camino”.
NECESIDAD DE UNA POLÍTICA
En ese sentido, recalcó que “el Estado no va a lograr conservar únicamente haciendo que se cumplan las leyes, necesita definir una política. En este momento están dadas las condiciones para encarar una acción de más largo plazo. Pero es necesario desarrollar incentivos. Alternativas al monocultivo”.
Esos incentivos, según la propuesta de Hábitat, serían: exención de Impuesto Inmobiliario Rural a las áreas destinadas a la conservación; exención del Impuesto a los Bienes Personales y de Ganancia Mínima Presunta también para las mismas áreas; y agregarles valor para que puedan producir algo conservando el recurso.
“El monte genera muchos productos que no son apreciados porque se ha aplicado un modelo pampeano sobre un sistema boscoso. Entonces, a la fuerza, estamos transformando sistemas de producción y estamos perdiendo un potencial riquísimo, amplio, todavía inexplorado”, subrayó Gamboa.
Se sabe que los productos naturales son muy valorados en mercados de alto poder adquisitivo como Europa y Estados Unidos, por eso Hábitat también propugna la generación de un presupuesto, “que para el Estado sería insignificante”, destinado a subsidios para iniciar procesos de certificación de productos del bosque nativo. Según sus cálculos, para la región se necesitarían entre 100 y 150 mil pesos.
“Las actividades de manejo de monte implican un uso más intensivo de mano de obra. Así se genera actividad económica (en la que también se puede incluir el turismo) y se soluciona un problema social. Nuestra propuesta de conservación está íntimamente ligada a una propuesta de desarrollo económico y social. El ambientalismo tiene que superar el concepto de conservacionismo sin el hombre, incorporarlo y ponerlos a los dos, hombre y ambiente, en valor. Pero para ello, es necesario planificar el uso del territorio”, concluyó Tabares.
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