APUESTAS CLANDESTINAS: DE LA SECCIONAL AL GARITO, VÍA FAX
El jefe de una comisaría del departamento General López quedó detenido ayer en el marco de nueve procedimientos destinados a desbaratar la connivencia existente entre algunos integrantes de la fuerza policial y tres banqueros del juego clandestino, informaron fuentes del caso. Según esta versión, desde la seccional cuyo titular quedó preso acusado de cohecho se enviaban, vía fax, las planillas con las apuestas ilegales a uno de los garitos detectados, por lo cual se presume que allí mismo se levantaban. De acuerdo con este relato, dos de las denominadas cuevas asentadas en Venado Tuerto fueron desbaratadas tras los procedimientos, que hasta anoche habían arrojado el resultado de otras dos personas detenidas y el secuestro de unos 50 mil pesos, además de documentación probatoria. La investigación fue desarrollada por personal de la Delegación Zona Sur de Asuntos Internos, a las órdenes del juez de Instrucción de Venado Tuerto Hugo Perassi, que caratuló la causa como cohecho, asociación ilícita y defraudación a la administración pública, dijeron los mismos portavoces. Al cierre de esta edición no se descartaban más detenciones de policías en el marco de la pesquisa, que tiene la lupa puesta sobre algunas autoridades de esta jefatura con asiento en Melincué. Se trata de la misma regional que ya se vio conmovida este año por una banda de uniformados vinculada con desarmaderos ilegales, por lo cual hay ocho policías procesados.
Los voceros del expediente consultados por este diario revelaron que Asuntos Internos llevaba adelante esta investigación desde hace varios meses con la lupa puesta sobre algunos oficiales de la regional VIII, con cabecera en Melincué, y cuyo titular es Julio César Pallavidini, hermano del actual subjefe de la Policía provincial.
Ayer, el juez Perassi firmó nueve órdenes de allanamiento que arrojaron la detención del oficial auxiliar Claudio B., jefe de la comisaría 12ª de San Eduardo –un pueblo de unos 1.500 habitantes ubicado a unos 20 kilómetros de Venado Tuerto–, y de otras dos personas, sindicadas como responsables de dos cuevas de juego clandestino de Venado Tuerto que fueron desbaratadas (en la tercera no se hallaron pruebas), dijeron fuentes del caso. Todos serán indagados mañana.
Según esta versión, desde la propia seccional de San Eduardo se mandaba vía fax las planillas con las apuestas a uno de los garitos, lo que la investigación de Asuntos Internos determinó a partir de intervenciones telefónicas. En ocho de los nueve procedimientos (tres en San Eduardo y el resto en Venado Tuerto) los investigadores se incautaron de material probatorio, incluyendo unos 50 mil pesos, entre efectivo y valores.
Según un vocero del expediente, la pesquisa podría derivar en la detención de más uniformados. En este sentido, el magistrado investiga la responsabilidad que pudieron haber tenido algunas autoridades de la regional, de acuerdo con el mismo relato. En tanto, el juez Perassi le dará intervención hoy a la Justicia de faltas por el juego clandestino, ante quien quedarán a disposición los banqueros y los planilleros ya detectados.
La regional General López ya se había visto conmocionada por un caso que salió a la luz en marzo pasado y que derivó en procesamientos dictados por el magistrado Perassi para ocho policías: la causa del desarmadero ilegal que funcionaba en Venado Tuerto, a pocas cuadras de la seccional 2ª. El juez encausó a los oficiales Walter Rubiglio y Juan José Asborno, y al dueño del galpón donde se hallaron miles de autopartes, Sergio Giraudo, como jefes de una asociación ilícita. Y al resto por encubrimiento.
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