APUÑALAN DURANTE UN INTENTO DE ASALTO AL ABOGADO DE CARLOS CARRASCOSA
El abogado José Licinio Scelzi, defensor del viudo de María Marta García Belsunce, fue apuñalado hoy en una pierna. Fue por no querer entregar la llave de una caja fuerte durante un intento de asalto cometido por tres delincuentes en su estudio jurídico del centro porteño.
La comisaría 1ª informó que el robo fue cerca de las 14 en las oficinas que Scelzi tiene en el 10° piso de un edificio en Corrientes 545, entre San Martín y Florida.
Hasta ese lugar llegaron tres hombres, uno de ellos vestido con uniforme de un correo privado, quien llevaba sobres vacíos con el nombre de ese estudio y otro situado en el tercer piso.
En los dos bufetes utilizaron el mismo sistema para ingresar. El ladrón disfrazado de cartero llamó a las puertas y cuando una empleada fue atender, la empujaron e irrumpieron los tres, dos de ellos con armas en las manos.
Tras robar dinero y objetos personales, los ladrones ataron de pies y manos a los empleados y directivos del estudio del tercer piso con precintos que se usan para sujetar manojos de cables.
Tras taparles las bocas con cintas de embalar se dirigieron al 10°, donde están las oficinas del defensor de Carlos Carrascosa, acusado de ser el asesino de su esposa María Marta García Belsunce.
Allí estaban Scelzi y seis personas más, con quienes actuaron de la misma manera que en el tercer piso. Maniataron y amordazaron a los siete ocupantes del lugar, se llevaron dinero en pesos y dólares, celulares, relojes, perfumes de las víctimas y una colección de pipas de Scelzi.
La diferencia con lo ocurrido en el tercer piso surgió cuando los ladrones vieron una caja fuerte cerrada y le exigieron a Scelzi las llaves para abrirlas. O bien el abogado de Carrascosa no tenía las llaves en ese momento o no quiso entregarlas, lo cierto es que uno de los asaltantes se enfureció y tomó un cortapapeles en forma de daga del escritorio de Scelzi y lo apuñaló en una pierna.
Los gritos de las empleadas que sucedieron a la agresión llamaron la atención de un vecino, quien avisó al portero y ambos, al asomarse por el hueco de la escalera, vieron a los tres delincuentes bajando a toda velocidad.
El portero avisó a su ayudante, que estaba en la planta baja, quien cerró con llave la puerta principal justo en el momento en que llegaban a ese piso los tres delincuentes, con quienes comenzó a forcejear.
Policías de la comisaría primera que recorrían la zona en patrullero observaron la escena desde la calle, bajaron del móvil y el ayudante de portero les franqueó la entrada.
Los asaltantes, al ver a los policías, volvieron sobre sus pasos y trataron de escapar subiendo otra vez las escaleras, pero fueron atrapados y reducidos por los agentes.
Los mismos policías convocaron a una ambulancia del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME), cuyo personal curó en el lugar la herida de Scelzi, quien no quiso ser trasladado a un centro de salud.
En cambio, el letrado se dirigió a la sede de la seccional para realizar la denuncia por “robo, amenazas con armas, uso de arma de guerra y lesiones”. La fuente confirmó que los tres detenidos son mayores de edad y serían autores de un robo similar la semana pasada en Tucumán al 700.
A los ladrones les secuestraron un revólver calibre 32, una pistola Glock calibre 40, 1.600 dólares, 2.000 pesos, celulares, relojes, perfumes, la colección de pipas de Scelzi, el cortapapeles usado en la agresión y otros objetos robados en los dos asaltos, además de documentos que se iban a llevar.
Este contenido no está abierto a comentarios

