APURAN LA LICITACIÓN DEL HIPÓDROMO ROSARINO
La Municipalidad apura la definición del proyecto de reconversión del Hipódromo de Rosario, una concesión que el Jockey Club no continuará una vez que se le termine a fin de 2006. En la Intendencia esperan tener en los próximos 30 días un plan maestro con los principales lineamientos y, sobre esa base, redactar los pliegos de la licitación, que luego deberán ser aprobados por el Concejo.
“Antes de fin de año tendríamos que estar lanzando la licitación y, una vez iniciado el proceso, en 120 días tendríamos que estar en condiciones de adjudicar un ganador”, calculó Hilda Gontín, la directora de la oficina de Concesiones Municipales.
La etapa de definiciones en marcha es fundamental porque quedará delineada la estrategia oficial para intentar reactivar un alicaído negocio en la ciudad como es el hípico. En efecto, la ecuación económica entre la inversión necesaria para revitalizar al infraestructura que tendrá que hacer el concesionario y la rentabilidad que le genere el negocio deberá ser los suficientemente atractiva como para interesar a operadores, máxime cuando a los principales referentes empresarios del sector –todos vinculados al Jockey– el tema no los seduce. Es más, hasta ahora, sólo empresarios vinculados a la Asociación de Hipódromos expresaron su interés en administrar y explotar el hipódromo.
“Una de las alternativas que se barajan para generar ingresos es impulsar el negocio gastronómico, ya que están dadas las condiciones para desarrollar un paseo comercial gastronómico que aproveche todo los espacios verdes del Parque Independencia, las actividades hípicas y la atracción que genera esa zona turística”, contó Gontín, quien participa todos los lunes en las reuniones entre distintas dependencias municipales, como Planeamiento, Producción y Hacienda, para definir el proyecto.
En la Municipalidad analizan si conviene concesionar toda la explotación del negocio a un mismo grupo o subdividirlo por áreas, por ejemplo por un lado un operador hípico y otro que desarrolle el negocio gastronómico. Otra alternativa es juntar la licitación del hipódromo con el proyecto de reconvertir comercialmente, también en el parque Independencia, el predio ferial de la ex Sociedad Rural. La reactivación comercial del hipódromo choca con una reglamentación local que prohíbe la instalación de máquinas tragamonedas, el principal atractivo comercial y turístico por el cual se reactivaron los hipódromos de Buenos Aires.
“Si hay algo de lo que se puede estar seguro es que la Municipalidad garantizará que van a seguir habiendo dos carreras por mes y que todo el proyecto que se termine definiendo garantice la continuidad de la actividad hípica”, resaltó –por su parte– el secretario de Gobierno, Juan Carlos Zabalza.
Precisamente, esa es la principal preocupación del sindicato de obreros del Jockey, quienes temen por la continuidad de las fuentes laborales.
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