APYME RECLAMA A LA PROVINCIA Y A LA NACIÓN POR DEUDAS HACIA LA CONSTRUCCIÓN
Empresarios de pequeñas y medianas empresas constructoras, 50 de las cuales están adheridas a Capyme, la cámara que funciona en el ámbito de Apyme Santa Fe, alertaron sobre la situación de “colapso” generada por la demora en los pagos de los trabajos asignados por entes públicos.
A ello se suma la implicancia que adquiere para este sector la falta de reconocimiento de mayores costos, por el incremento que estos experimentaron desde la presentación de los presupuestos hasta la adjudicación e inicio de las obras.
Según comentaron voceros de este grupo de empresas, las estadísticas oficiales confirman los sostenidos incrementos en los precios de materiales y también los costos laborales. “Todo esto genera severas complicaciones para la continuidad de las pymes constructoras, especialmente ante la imposibilidad de acceder a financiamiento, porque se trata de empresas pequeñas y medianas que no están en condiciones de sostenerse si no perciben en tiempo y forma los montos presupuestados”, añadieron.
$25 millones conforma una de las deudas que tiene la Secretaría de Vivienda de la Nación con el gobierno de la provincia, quién es este último el que tiene que girar los fondos a las empresas.
En ese sentido, en declaraciones a LT10, Mario Galizzi, titular de la sede local de Apymes advirtió que “las empresas no perciben ese dinero, pero por su parte han gastado el dinero correspondiente para pagarle a los empleados y los gastos que implica la construcción misma”.
Galizzi además señaló que la mayoría de las empresas que se encargan de la construcción en la ciudad son medianas o chicas por lo que ese faltante de dinero provocaría que diferentes obras iniciadas se paren.
“Lo que va a terminar sucediendo si no se paga lo adeudado es que se comenzará con la reducción de personal”, advirtió Galizzi.
Citaron casos en que deben ingresar al circuito oneroso del crédito, incluso por fuera del tradicional sistema bancario, mientras los informes oficiales señalan que las finanzas provinciales están en sostenido ascenso.
Es por ello que la situación comenzó a generar inquietud tanto empresaria como gremial. Se admitió que si este panorama no comienza a modificarse, a partir del mes próximo esas empresas se verán obligadas a despedir trabajadores, con el consiguiente problema social que ello generará.
Otro aspecto mencionado en el análisis de esta afligente situación es lo que se denominó política de desarrollo del sector de la construcción. “La demora en los pagos y el no cumplimiento de la actualización de costos impactará negativamente en el objetivo perseguido por el gobierno con este sector de la economía regional, cuyo efecto multiplicador es por todos conocidos”, añadió un empresario consultado.
Por último, el titular de la sede local de Apyme no descartó que se lleven a cabo medidas de fuerza desde el sector.
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