Aquel heroico tercer puesto de Los Pumas en el Mundial de Francia
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Sin dudas, fue una de las grandes proezas del depote argentino en este nuevo milenio, no sólo por la dimensión de lo conseguido sino, también, porque lo logró tras vencer no una, sino dos veces, al dueño de casa, con todo lo que eso conlleva. Un 19 de octubre de 2007, hace 13 años, Los Pumas finalizaban terceros en el Mundial de Rugby tras derrotar al local Francia por 34-10.
Fue un cierre espectacular para el mejor equipo de la historia del rugby argentino, que en siete temporadas al mando de Marcelo Loffreda, quien dejó su cargo tras el torneo, crecieron en forma impresionante, a tal punto que dominaron a las potencias del hemisferio norte. Una prueba de ello fue este Mundial, en el que derrotaron a Francia dos veces, a Irlanda y a Escocia, seleccionados a los que era prácticamente imposible doblegar en los 70 y los 80 y más actuando de visitantes.
Esos Pumas rompieron esas barreras. Y ese 18 de octubre de 2007 se dieron el gusto de aplastar a Francia en su propia casa, resistiendo los primeros 20 minutos de juego y aplastando al tradicional adversario del rugby argentinos en el resto del encuentro. Cinco tries coronaron una actuación magnífica de un equipo que hizo una Copa del Mundo espectacular en la que ganó seis partidos y sólo perdió uno, en la semifinal.
Fue un final soñado, pero el desarrollo del juego resultó mucho más complicado que lo que sugiere el amplio resultado final, ya que los primeros 20 minutos fueron de claro dominio francés, que obligaron a Los Pumas a defender en su campo. Con mucha actitud, el aliento de su gente y la conducción de Frederic Michalak, Francia se situó en campo argentino y contó con buenas posibilidades de llegar al ingoal.
Pero Los Pumas, como lo habían hecho en buena parte del segundo tiempo del partido inaugural, resistieron y frustaron a los jugadores galos, sobre todo a los forwards que sintieron el golpe. Pasada la primera mitad del segmento inicial, igualada 3-3 tras sendos penales de Jean Baptiste Elissalde y Felipe Contepomi Los Pumas, que habían equivocado los kicks tácticos hasta ese instante, comenzaron a controlar más la pelota.
Y ese repunte derivó en el try de Felipe Contepomi, que llegó tras la mejor jugada del equipo albiceleste en el torneo. Después de varias fases de ataque, Gonzalo Longo quebró la defensa rival por el centro de la cancha, Alberto Vernet Basualdo tomó la posta y finalmente Agustín Pichot habilitó a Felipe Contepomi quien dio la última puntada de un try magnífico.
Francia se desmoronó y Los Pumas aprovecharon el momento. Volvieron a golpear rápidamente con una réplica letal que finalizó con un buen maul tramado por los delanteros, del cual emergió el tucumano Omar Hasan para lograr la segunda conquista albiceleste en su partido de despedida. Recién ahí se recuperó el seleccionado local, que metió mucha presión en los 10 minutos finales. A tal punto que jugó en las últimas cinco yardas argentinas durante gran parte de ese tramo.
Pero los franceses volvieron a chocar con una defensa sólida y se fueron al descanso aún más frustrados, sin puntos y descontrolados, en un cierre áspero en el que abundaron los roces, situacion que derivó en la exclusión temporaria de un jugador por bando: Rimas Álvarez y Raphael Ibañez.
El recuerdo de los protagonistas:
Se suponía que Francia iba a venirse en la segunda mitad y lo intentó. Pero chocó con quince jugadores que dejaron el alma, mataron a tackles a su oponente y lo tiraron para atrás. Y Los Pumas, ante la impotencias de Les Bleus, liquidaron el partido de contraataque. Primero con una gran corrida de Ignacio Corleto, que terminó con una apertura hacia la derecha culminada por Federico Martin Arambruru.
Después con una escapada de Horacio Agulla, culminada por Corleto cuando el equipo estaba con uno menos por la exclusión temporaria de Juan Manuel Leguizamón. Y finalmente con un nuevo try de Felipe Contepomi, gestado en otra gran réplica.
Sobre el final pudo llegar un try más, pero no hacía falta. El silbato de Paul Honiss le puso fin a la epopeya de este seleccionado argentino, que sin una competencia internacional fija por aquellos tiempos y una dirigencia local que no acompañó en la medida de lo necesario en los últimos años, logró doblegar a potencias históricas de este deporte.
Aquella jornada gloriosa, Los Pumas formaron con Ignacio Corleto; Federico Martin Aramburu, Manuel Contepomi, Felipe Contepomi, Horacio Agulla; Juan Martín Hernández, Agustín Pichot; Gonzalo Longo, Juan Fernández Lobbe, Martín Durand; Patricio Albacete, Rimas Alvarez; Omar Hasan, Alberto Vernet Basualdo y Rodrigo Roncero. Ingresaron Hernán Senillosa, Juan Manuel Leguizamón, Esteban Lozada, Marcos Ayerza, Federico Todeschini, Nicolás Fernández Miranda y Eusebio Guiñazú.

