ARANCEDO AGRADECIÓ LA SOLIDARIDAD DE LOS ARGENTINOS, A UN AÑO DE LA TRAGEDIA
Monseñor José María Arancedo brindó una misa, al conmemorarse un año del ingreso del Río Salado a la ciudad de Santa Fe.
Afirmó que quienes sufrieron, y aún padecen los afectados por el desastre hídrico, “reclaman nuestra plegaria, nuestra oración, rezar es también un acto de justicia”.
“La gratitud abre el corazón, y tenemos que agradecer a nuestra patria, a tantos hermanos nuestros que manifestaron su solidaridad, y a los jovenes, que trabajaron durante todos esos días sin descanso”, agregó.
La misa se llevó a cabo con una gran cantidad de gente, en su mayoría, personas de los barrios del oeste de la ciudad, que fue devastado por la inundación.
Si bien la homilia no fue lo “dura” que muchos esperaron, tiene aspectos para resaltar. En un aparte con la prensa, Arancedo respondió también otras preguntas.
-¿La dirigencia politica estuvo junto a la gente cuando lo necesitó?
-No me corresponde a mí hacer esa lectura. En lo personal yo he tratado de estar. Por eso digo que este día debería ser de apoyo al reclamo justo de quienes aún hoy sufren las consecuencias. Lo que digo es que la dirigencia política debería saber leer lo que pasó hoy.
-¿Cómo analiza la reconstruccion de la ciudad?
-Se han hecho obras. Sería injusto decir que no se han hecho. Pero había falencias de muchos años que quedaron sin hacerse. En este sentido es de desear que toda la defensa oeste esté terminada cuanto antes para dar una solidez y una tranquilidad para todos. Asi como también la reconstrucción de los barrios más carenciados.
-La solidaridad de la gente se mostró en las donaciones. Pero ¿se podría decir que todas ellas llegaron a quienes las necesitaban?
-Las que llegaron a Caritas le digo que sí, porque tuve particular interés y atención. Pero hay otras sobre las que hay denuncias en sede judicial y eso tendrá que resolverse.
-¿Habló con Carlos Reutemann sobre lo ocurrido el 29 de abril de 2003? Si cuando llegue era gobernador y estuve con él los primeros días. La verdad que lo vi sorprendido, como superado por lo que pasaba, como desbordado.
-Oficialmente hay 23 muertos, pero usted admitió en su homilia que existe otra lista que suma otras 43 víctimas.
-La otra lista es consecuencia de la inundación, gente con problema cardíacos y respiratorios, asi que a ellos tambien hay que reconocerlos. Y por ellos hoy hemos rezado.
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