ARGENTINA AMPLÍA LAS RESTRICCIONES AL INGRESO DE CARNES BRASILEÑAS
El Gobierno decidió cerrar la importación de carne vacuna proveniente de cinco Estados de Brasil, a raíz de la aparición de nuevos focos de aftosa en la región limítrofe con la provincia de Misiones, informó oficialmente el SENASA.
Según la agencia NA, el organismo dispuso la prohibición del ingreso de carnes bovinas desde los estados brasileños de Paraná, San Pablo, Santa Catalina y Rio Grande do Sul.
Desde el pasado 12 de octubre, la medida rige también para el ingreso de carnes bovinas provenientes del estado de Mato Grosso do Sul.
Cabe señalar que dos nuevos focos fueron detectados el pasado viernes en haciendas de Londrina y Toledo, en el sureño estado de Paraná, limítrofe con la provincia argentina de Misiones, que a su vez es vecina a Paraguay, donde las autoridades brasileñas sostienen que está el origen de los brotes, según indicó la agencia de noticias EFE.
La localidad de Toledo está a solo 80 kilómetros de la frontera argentina y a 60 kilómetros de la frontera con Paraguay.
Preocupación empresaria
La industria exportadora de carne vacuna argentina, representada masivamente por el Consorcio ABC que nuclea al 80 por ciento de los operadores del sector, expresó
“grave preocupación” por la presencia de focos de aftosa detectados en Brasil.
Héctor Salamanco, como vocero del nucleamiento, puntualizó hoy a la prensa que esa preocupación tiene distintas facetas o connotaciones, que van desde la situación sanitaria hasta las decisiones políticas, respecto de las medias que se están adoptando en la región.
Al referirse al tema sanitario, el empresario destacó que la reaparición del virus de la fiebre aftosa, en una zona libre con vacunación, “genera una zozobra muy especial en un sector que ya conoce en carne propia”, debido a que en el país ocurrió un episodio similar en 2001, con elevados costos.
Asimismo, industriales del ABC se refirieron a la “amenaza que representa tal situación, que es difícil de estimar, al hallarse el problema sanitario en una zona no muy alejada de la frontera argentina”.
De cara a esa situación, los industriales de la carne recomendaron sostener el refuerzo de los controles dictado por el SENASA en las zonas fronterizas, así como defender los criterios de regionalización de las enfermedades animales en los foros internacionales y con todas las contrapartes comerciales.
Otra de las sugerencias emanadas desde la entidad fue la de completar el procedimiento ya iniciado para convertir a la lucha contra la aftosa en la primera política supranacional del Mercosur.
En relación con el aspecto político, desde el ABC alertó respecto que la “sobreestimación de lo que puede representar esta coyuntura para el sector de ganados y carnes, puede llevar a tomar medidas inconvenientes.
Los empresarios del nucleamiento consideraron, además, que el panorama para la Argentina “en el corto plazo no pareciera ofrecer grandes cambios”.
En ese contexto, recordaron a la prensa que Rusia, el principal comprador de carnes de la región, sólo prohibió las carnes de Mato Grosso do Sul, dejando al 80 por ciento de la potencialidad exportadora brasileña en actividad.
Sólo Chile, Egipto e Israel prohibieron la totalidad de las importaciones de carnes brasileñas, en una actitud extrema por lo que Argentina, junto a otros proveedores, deberán atender temporalmente esa demanda insatisfecha, explicaron los industriales a la prensa.
Acotaron que otros mercados importantes, como el europeo, donde la competencia no es tan directa, también han aplicado sanciones parciales.
En cuanto a las repercusiones, también señalaron que es motivo de inquietud “cierta euforia” que algunos productores ganaderos, así como de “operadores marginales del mercado de exportación y ciertos analistas”.
Frente a ese escenario, la industria exportadora de carnes hace un llamado para considerar el accidente sanitario brasileño en toda su importancia y alcance.
En ese contexto, sus representantes dijeron hoy que las autoridades sanitarias, económicas, diplomáticas, los operadores de la cadena de ganados y carnes y la sociedad en su conjunto “deben juzgar equilibradamente la situación creada, ocuparse de las medidas que le son propias y evitar tomar decisiones de largo alcance por motivos efímeramente coyunturales”.
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