ARGENTINA BUSCA LA FINAL
Después de once años la Argentina tiene la posibilidad de volver a treparse a la cima de América. En Ecuador 93, fue campeón al vencer a México. Ese camino volverá a intentar esta noche, a las 21.45, en ese viejo templo futbolero que es el estadio Nacional. Enfrente estará Colombia y habrá en juego nada menos que un pasaje a la final de la Copa.
Superado el estigma de los cuartos de final, la Selección de Bielsa empieza a convencerse de que se puede. Que el título no está tan distante y que la revolución de resultados que se dio hasta aquí marca que todo está bastante parejo. Que no hay favoritos indiscutidos y que para sostener aspiraciones hay que rendir al máximo, en lo futbolístico, en lo físico y en lo anímico.
Argentina no llega con impecables antecedentes. Le ganó merecidamente a Perú (1-0) en Chiclayo el sábado último, pero no brindó su mejor expresión futbolística, sobre todo en el primer tiempo. Fueron demasiados los jugadores que no encontraron la sintonía y eso se pagó bastante caro. Después ingresó Tevez y se abrió el horizonte y quedó como una gran alternativa.
Ante Perú faltó sincronización, precisión, no asomó la puntada fina que puede exhibir este equipo y se ensayó, con fundamentos, una justificación por el costado del rendimiento físico. La Selección acumuló cuatro partidos en once días, a los que debería sumarse los otros dos encuentros preparatorios de la gira previa. Pero si el cansancio puede alterar las funciones musculares, está vigente la motivación para repararlo.
Esta vez, Argentina no podrá contar con Ayala, expulsado ante Perú (lo reemplazará Coloccini) y se sabe que no está en plenitud D”Alessandro, vital para el armado de juego, y que es muy difícil la presencia de Saviola. Pero vuelve Mascherano (cumplió con la suspensión) y su seguridad y su efectividad en la puntada inicial demostraron ser gravitantes.
Enfrente estará Colombia. Ultimo campeón y único invicto. Y con otro antecedente a su favor: le ganó 2-0 a la Argentina en el amistoso jugado en Miami recientemente. En su tránsito hacia la semifinal venció a Venezuela (1-0), a Bolivia (1-0), empató con Perú (2-2) y superó a Costa Rica (2-0). ¿Colombia será el primero en esta Copa que le jugará de igual a igual a la Argentina? Porque hasta aquí la Selección cargó con el desgaste de tener que superar a equipos que pensaban casi exclusivamente en gestar un efectivo cerco defensivo.
Se supone que por la características de sus jugadores (Tressor Moreno y Patiño, entre otros), el equipo conducido por Reinaldo Rueda, también pensará con ambición en el arco de Abbondanzieri. Es cierto que es un equipo que, como Argentina, está en transición y que no tiene grandes figuras, pero este torneo es un banco de pruebas importante para su futuro.
Si hacía falta algo más para condimentar el duelo vale recordar que en el último choque por Copa América, en Paraguay, Colombia ganó 3-0 (la tarde que Palermo malogró los tres penales) y también hay un choque más fresco para algunos protagonistas, como el de Boca-Caldas, sostenido sustancialmente en ambos arcos por Abbondanzieri y Henao.
Sin su selección en el ruedo, los peruanos miran la Copa de otra manera. Se apagó la efervescencia y volvieron las urgencias de los reclamos cotidianos. La vieja ciudad de los virreyes, eternamente nublada y húmeda, tal vez deje de ser tan gris y esta noche permita filtrar un rayo de esperanza para los argentinos.
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