ARGENTINA CANCELA OTROS US$ 303 MILLONES QUE VENCEN HOY CON EL FMI
El Gobierno volverá a echar mano hoy sobre las reservas de dólares que atesora en el Banco Central para concretar un nuevo pago al Fondo Monetario Internacional: vencen 303,7 millones de dólares, cuya cancelación no admite prórrogas ni refinanciaciones.
El pago se concretará en medio de un clima de confrontación entre el Gobierno argentino y el organismo multilateral. El miércoles, el presidente Néstor Kirchner rechazó recomendaciones del jefe del FMI, Rodrigo Rato, sobre cómo se debe tratar a los inversores privados. “Somos un país independiente, que no necesita de sus consejos”, le espetó Kirchner.
Pero, a la vez, el país retomó las negociaciones con el Fondo Monetario para firmar un nuevo acuerdo que le permitiría refinanciar todos o una parte de los vencimientos que caen este año y que suman alrededor de 5.000 millones de dólares.
Desde 2002 hasta ahora, la Argentina lleva pagados al FMI y a los otros organismos de crédito (el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo) algo más de 11.000 millones de dólares, con dinero de sus reservas.
De ese total, los pagos al FMI suman 5.400 millones de dólares. Y el resto corresponde a pagos al BID y al Banco Mundial.
A pesar de todos estos pagos, la deuda con el FMI —que en diciembre de 2001 era de 13.952 millones— se redujo poco: está en 13.444 millones de dólares. Y eso se debió a que, por la suba del euro, se revaluó la moneda especial (Derechos Especiales de Giro) en la que están expresadas las deudas con el Fondo.
Con el viaje que hizo hace 10 días el ministro Roberto Lavagna a Washington, se reabrieron las negociaciones con el FMI que estaban suspendidas desde agosto del año pasado. Pero, por ahora, ninguna de las partes parece estar preocupada por apurar el ritmo de esas negociaciones.
A pesar de los fuertes vencimientos de este año, el Gobierno no quiere aparecer comprometido con un acuerdo con el Fondo que le imponga metas y compromisos, como la reapertura del canje para los bonistas que rechazaron la propuesta. O que le fije tiempos o pisos de ajustes tarifarios a la renegociación de los contratos con las privatizadas. Sobre todo en un año electoral.
En Economía creen que existe margen para seguir cumpliendo los pagos de este año al FMI y a otros organismos y afrontar el pago del resto de la deuda: en total 11.500 millones de dólares. En esto consistiría, dicen las fuentes, el plan de “desendeudamiento” con el FMI. En rigor, esto es algo que también quiere el propio organismo: cobrar sin prestar.
El Gobierno contabiliza varias fuentes de financiamiento que no incluyen al FMI: el superávit fiscal, el “colchón” del año pasado, los reintegros de las provincias y los “adelantos transitorios” que podría darle el Banco Central. Así, sumaría entre marzo y fin de año unos 8.000 millones de los dólares. Restaría cubrir 3.500 millones que —según fuentes del Gobierno— se podrían cumplir con otras opciones. Por ejemplo, colocar nueva deuda en los bancos locales y las AFJP. O refinanciar los vencimientos de los Préstamos Garantizados (1.000 millones). “Mientras la rentabilidad en pesos más CER supere los rendimientos internacionales, la colocación de deuda en el mercado doméstico está asegurada”, sostienen algunos funcionarios de la Casa Rosada.
Con estas variantes, en Economía consideran que las negociaciones con el FMI tienen un final abierto. Existirían tres alternativas: alcanzar un acuerdo de mediano plazo (la más difícil por las condicionalidades), un convenio corto hasta fin de año que refinancie parte del capital a cambio de pagar los intereses; o seguir pagando sin firmar un acuerdo, como viene sucediendo desde agosto de 2004.
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