ARGENTINA COMIENZA A NEGOCIAR EL ACUERDO CON EL FONDO MONETARIO
La hora de negociar un nuevo acuerdo entre Argentina y el Fondo quedó mucho más cerca hoy: el número uno del organismo, el español Rodrigo Rato, informó que desde Buenos Aires le comunicaron la intención de iniciar las conversaciones.
El paso dado por Argentina toma un papel clave, si se tiene en cuenta que el organismo había reiterado a través de diferentes voceros en los últimos días que esa era la señal de largada que esperaban para comenzar a negociar nuevamente.
“Las autoridades argentinas -dice el comunicado del Fondo, emitido hoy- informaron a la dirección del FMI su deseo de comenzar las negociaciones para un nuevo programa económico”. Y prosiguió: “Tras una reunión del consejo de administración en julio, esperamos iniciar discusiones con las autoridades argentinas”.
De todas maneras, Rato volvió a dejar en claro que la llegada a un entendimiento no será sencilla. Explicó que un posible acuerdo crediticio requeriría un “acceso excepcional” a los recursos del organismo, por lo que el tema requerirá una consulta con el directorio.
Para el Fondo, el caso de Argentina no es menor ya que buena parte de sus colocaciones están todavía en el país. Pese a que, desde la crisis, la deuda con el FMI se redujo un 22%, todavía está en US$ 11.227 millones. Argentina es así uno de los grandes deudores del organismo, junto a Brasil y Turquía.
Un acuerdo con el Fondo implicaría para Argentina una refinanciación de vencimientos de deuda, que abriría la puerta para dar el mismo paso con otros organismos. La posibilidad de postergar los pagos se volverá muy importante para el país en los próximos años, cuando tenga que afrontar fuertes compromisos, adquiridos antes y después del canje, con acreedores externos.
Hasta ahora, el FMI mostró dureza sobre algunos aspectos de la economía argentina. Algunas de las exigencias son la suba de tarifas de servicios públicos, la eliminación de impuestos distorsivos (apunta al impuesto al cheque y las retenciones), el saneamiento del sistema bancario y el aumento del superávit fiscal. El Gobierno no aplicaría variantes en estos campos al menos hasta octubre, mes en el que se realizarán las elecciones legislativas.
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