ARGENTINA ENCABEZA EN LATINOAMÉRICA LA LUCHA CONTRA LA PIRATERÍA DE MÚSICA
Argentina es el primer país latinoamericano al que la Industria Fonográfica ha decidido ampliar sus acciones legales contra la piratería por Internet.
Más de 2.100 demandas se han interpuesto últimamente contra individuos de distintos países en una nueva fase de la campaña emprendida por la industria a partir de marzo del año pasado contra quienes intercambian masivamente por Internet archivos con música descargada en violación de los derechos de autor.
El total de acciones legales se eleva mientras tanto a 3.800 fuera de Estados Unidos, según informó hoy la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI) en un comunicado.
La campaña se dirige contra los usuarios de las más importantes redes conocidas por las siglas inglesas “P2P” (peer-to-peer o redes entre iguales), que posibilitan el intercambio de ficheros de música o vídeo.
Entre esas redes figuran FastTract, Gnutella, eDondkey, DirectConnect, BitTorrent, WinMx y SoulSeek.
Según esta organización, por primera vez los usuarios de esas redes de Argentina, Suecia, Suiza, Hong Kong y Singapur, países objeto de esta nueva fase de la campaña, se arriesgan a pagar multas de 3.000 dólares o más por dedicarse a ese tipo de prácticas ilegales.
En el caso de Argentina, su Cámara de Productores de Fonogramas y Videogramas (CAPIF) ha entablado acciones civiles contra personas que han ofrecido grandes cantidades de archivos musicales en las redes P2P sin autorización.
Al anunciar en la capital sueca esas nuevas medidas, el presidente de la IFPI, John Kennedy, afirmó que el hecho de haber ampliado el campo de acción legal contra países del sureste de Asia y Latinoamérica indica que “no hay lugares seguros para la piratería de la música a través de Internet”.
Los países cubiertos por la campaña contra la piratería son, además de los antes citados, Austria, Dinamarca, Francia, Finlandia, Alemania, Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Holanda, el Reino Unido y Estados Unidos.
En este último país, desde septiembre de 2003, la industria fonográfica estadounidense ha demandado a más de 15.597 personas que se dedican supuestamente a esas prácticas ilegales.
Según Kennedy, “miles de personas se han enterado, con gran costo personal, de los riesgos económicos y legales que se derivan del hecho de compartir profusamente ficheros de música protegida por los derechos de autor”.
“No hay ya excusa alguna para robar música en Internet en lugar de comprarla legalmente ya que hay dos millones de pistas disponibles en más de trescientos portales de todo el mundo de donde los consumidores pueden descargar legalmente la música, a los que pueden subscribirse o donde pueden escucharla a un precio muy económico”, agregó.
Según la IFPI, la piratería musical es el factor que más ha contribuido a la caída de ventas de música en todo el mundo, cifrada en unos 6.000 millones de dólares en los cinco últimos años.
Esa caída ha sido de un 50% en Alemania, de un 43% en Dinamarca, de un 35% en Holanda, de un 25% en Hong Kong y de un 24% en Italia, países todos ellos en los que la penetración y capacidad de la banda ancha se ha incrementado rápidamente.
La IFPI señala en su comunicado que, paralelamente a esa piratería, aumenta rápidamente el mercado legal de música por Internet.
Así, en Estados Unidos las ventas de álbumes digitales crecieron un 226% en los nueve últimos meses con respecto a igual período de 2004.
Las descargas legales de discos sencillos en Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y Francia se elevaron a 180 millones en el primer semestre del año en curso frente a los 57 millones registrados en la primera mitad del 2004.
Las suscripciones a los servicios legales por Internet alcanzaron a su vez los 2.4 millones en septiembre de este año, frente a la cifra de 1.5 millones de suscriptores mencionada en un informe de la IFPI publicado el pasado enero.
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