ARGENTINA ENVEJECE: EL 10% DE LA POBLACIÓN TIENE MÁS DE 65 AÑOS
La Argentina envejece. Según un informe que dio a conocer ayer el INDEC, la población de 65 o más años es del 9,9 por ciento, lo que significa que prácticamente uno de cada diez argentinos pertenece a ese grupo, conocido como de “adultos mayores” o de “personas de la tercera edad”. En 1991 este porcentaje era del 8,9.
Según el Censo 2001, de los 36.260.130 habitantes censados, 3.587.620 tienen 65 o más años. “Esta situación es consecuencia de los cambios operados en los últimos años: aumento de la cantidad de personas de mayor edad y disminución paulatina y casi ininterrumpida del porcentaje de niños y jóvenes”, señala el informe.
“Este fenómeno es consecuencia de la disminución de la fecundidad y de la disminución del tamaño de la familia”, dijo a Clarín la especialista en sociodemografía Susana Torrado, investigadora superior del Conicet. Es decir, al nacer menos chicos, en el conjunto de la población hay proporcionalmente más gente de edad avanzada.
Esta observación se sostiene con las estadísticas del INDEC: mientras que en 1991 el 30,6 por ciento de la población era joven, en el último censo, los jóvenes fueron el 28,3 por cien to. “Esto se llama envejecimiento por la base”, dice Torrado. En cambio, “cuando se prolonga el lapso de la vejez, se llama envejecimiento por la cúspide. En el promedio del país lo que cuenta es el envejecimiento por la base, pero Capital Federal tiene los dos elementos”, explica la especialista.
Como dato curioso puede mencionarse que en 1895 —año del primer censo nacional— el porcentaje de adultos mayores fue del 2,5. El aumento de la población mayor fue constante y progresivo a lo largo de la historia. La única excepción ocurrió en 1914, cuando la gente de la tercera edad representó el 2,3% ya que con la inmigración europea llegaron muchos jóvenes a la Argentina.
En la Argentina, el proceso de disminución de la tasa de natalidad comenzó a fines del siglo XIX, pero fue de alguna manera atenuado por la llegada de inmigrantes en edad activa y reproductiva.
“Pero en la medida que el flujo inmigratorio cesó, después de la Segunda Guerra Mundial, el envejecimiento demográfico fue más acelerado”, dijo a Clarín la demógrafa Gladys Massé, directora de Estadísticas Poblacionales del INDEC.
Al interrumpirse la migración masiva, dice el informe, “el proceso de envejecimiento poblacional adquiere notable velocidad por dos motivos: el sostenido descenso de la fecundidad y el envejecimiento de los inmigrantes”. El Censo 2001 también dio cuenta de una disminución del porcentaje de extranjeros. Sólo el 4,2 por ciento de los censados nació en otro país.
Otro dato demográfico relevante de este censo es que en el país hay 105 mujeres por cada 100 varones, pero esa relación aumenta en el sector de 65 o más años. En ese grupo cada 100 varones hay 146 mujeres, mientras que en el grupo de 0 a 14 años, la relación es de 97 mujeres cada 100 varones, y en las personas de entre 15 y 64 años, la relación es de 104 mujeres cada 100 hombres.
Estos son datos generales del país. Pero cada región tiene sus particularidades.
La Ciudad de Buenos Aires, donde el promedio de hijos por mujer es de 1,5, es la que tiene la mayor proporción de mayores: el 17,2 por ciento. “Es la población más envejecida: el porcentaje de menores de 15 años es del 16,9 por ciento”.
Las otras provincias que superan al promedio nacional son Santa Fe, con un 12 por ciento, y Córdoba y Buenos Aires, ambas con el 11 por ciento.
En otras provincias, las causas de que haya una población con mayor porcentaje de jóvenes son una mayor fecundidad o bien el aporte de inmigrantes.
“En el Noroeste tienen el menor porcentaje de población mayor porque los niveles de fecundidad son altos”, explica Massé.
Así, Jujuy, con un 5,9 por ciento de personas de 65 años o más, es la provincia que se mantiene más cerca de la estadística de 1895. En el Noroeste la siguen Salta, con el 6 por ciento y Catamarca, con el 7,2 por ciento.
Santa Cruz también es una provincia joven, con apenas el 5,2 por ciento de la población en el segmento de los mayores, un porcentaje similar al 5,3 por ciento de Neuquén.
“En estas provincias se da el fenómeno de los inmigrantes que llegan en edades activas y reproductivas”, dice la demógrafa del INDEC, Massé.
La provincia más rejuvenecida por efecto de la inmigración es Tierra del Fuego, con el 2,9 por ciento de su gente con 65 años o más.
“En resumen —concluye el informe del INDEC— se advierte que la población de la Argentina se encuentra atravesando un proceso de envejecimiento poblacional, con una proporción creciente de adultos mayores y una decreciente proporción de jóvenes”.
Nada hace pensar que este fenómeno vaya a cambiar, sino que, por el contrario, se acentuará. Explica el INDEC: “Esta tendencia, que se ha manifestado durante el siglo XX, se consolidó en el primer censo del presente siglo y, así como ocurre en muchos países del mundo, es predecible que se profundizará en el futuro”.
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