ARGENTINA HIZO UNA ACLARACIÓN Y URUGUAY DIO POR CERRADO EL CONFLICTO
Los gobiernos argentino y uruguayo dieron por superado ayer el conflicto diplomático que se generó por la instalación de dos plantas papeleras en el vecino país que podrían contaminar el fronterizo río Uruguay. La solución, tal como requerían los uruguayos, surgió tras una comunicación oficial de la Cancillería, y el compromiso de que Uruguay aportará toda la información requerida por la Argentina.
La crisis se precipitó el sábado, cuando Uruguay llamó “en consulta” a su embajador en Buenos Aires, como medida de protesta por unas declaraciones públicas del gobernador de la provincia de Entre Ríos, Jorge Busti. Lo mismo hizo Argentina horas después con su representante en Montevideo.
El gobernador entrerriano había dicho que “a lo mejor hubo un incentivo” para que Uruguay defienda la instalación de las plantas pese a los riesgos ambientales. Busti aclaró el domingo que fue malinterpretado y que no sugirió hechos de corrupción en la otra orilla.
A tono con el comunicado de Busti, el Ministerio de Relaciones Exteriores dijo ayer estar “plenamente convencido de que las autoridades uruguayas no actúan motivadas por ningún otro incentivo que no sea el de su interpretación de la mejor defensa de sus intereses nacionales, aunque éstos hasta el momento se contradigan con los del Gobierno argentino y el pueblo de la provincia de Entre Ríos”, se aclaró.
El comunicado de la Cancillería respaldó a Busti al ratificar que, por instrucción del presidente Néstor Kirchner, la Argentina llevará a cabo “todas las acciones y recursos tendientes a garantizar la mejor defensa de la calidad medioambiental del río Uruguay, del territorio y de la población de la provincia de Entre Ríos”.
Además, el Gobierno reclamó que Uruguay “acelere el suministro de información” como forma de “instalar el proceso de negociación bilateral previsto en el Estatuto del Río Uruguay”. Según la Cancillería, el gobierno uruguayo “no ha dado oportuno cumplimiento” a lo estipulado en ese estatuto.
Conocido el texto difundido por la Cancillería, el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, se reunió con su canciller, Reinaldo Gargano. A la salida de ese encuentro, Gargano anunció que la Argentina podía requerir la información solicitada a los técnicos uruguayos que integran la comisión binacional creada por este tema.
“Sólo se trató de un obstáculo puesto a la excelente relación entre Uruguay y Argentina”, dijo Gargano. Por el lado argentino, sólo hubo confirmación del fin de la crisis. “Todo vuelve a su cauce de normalidad”, dijo una fuente de la Cancillería.
La crisis se dio a pocas horas de la Cumbre de las Américas y se dio entre gobiernos de similar perfil de centroizquierda. Ayer, conciliador, el Gobierno argentino aprovechó el comunicado para felicitar al uruguayo por cumplirse un año de la victoria electoral del Frente Amplio.
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