ARGENTINA INVADE NUEVA YORK
Con una abrumadora mayoría de películas argentinas, el 5 de setiembre dará comienzo en Nueva York una nueva edición de LatinBeat, un festival de cine de películas de América latina organizado por el prestigioso Lincoln Center de esa ciudad, junto al Instituto Cervantes y el Instituto de México.
Nueve de las veinticuatro películas de la muestra oficial son argentinas (o coproducciones), a las que hay que sumar las siete que integran la retrospectiva dedicada a la carrera de la productora Lita Stantic, hasta totalizar más de la mitad de los largometrajes que integran el evento.
La película inaugural de la muestra será Valentín, de Alejandro Agresti, que será distribuída por Miramax en los Estados Unidos, y que se estrenará en la Argentina unos días antes. El festival incluirá también otras películas argentinas recientes como El fondo del mar, de Damián Szifron; Historias mínimas, de Carlos Sorín; Un día de suerte, de Sandra Gugliotta; Sábado, de Juan Villegas; la aún inédita localmente Extraño, de Santiago Loza; la coproducción argentino-uruguaya Corazón de fuego, de Diego Arsuaga; Los rubios, de Albertina Carri; y El bonaerense, de Pablo Trapero, que será el cierre del ciclo, el 27 de setiembre.
“El cine argentino, especialmente, ha tenido un muy impactante resurgimiento en estos últimos años, lo cual queda demostrado en la cantidad de películas de ese país que aparecen en LatinBeat 2003”, dice el programa de la muestra, que además habla de los éxitos internacionales de nuestras Nueve reinas y Tan de repente, junto a los de películas de Brasil como Ciudad de Dios, y de México (Y tu mamá también).
El programa destaca la sección especial paralela dedicada al trabajo de Lita Stantic, “una de las productoras de cine más inportantes de la Argentina de las últimas tres décadas”. De las películas producidas por Stantic, fueron seleccionadas siete: Momentos, Camila y Yo, la peor de todas, de María Luisa Bemberg; Un oso rojo, de Adrián Caetano; La Ciénaga, de Lucrecia Martel; Sol de otoño, de Eduardo Mignogna, y Un muro de silencio, que también dirigió.
Según escribe en el programa la destacada crítica feminista B. Ruby Rich, “Stantic surgió a la luz en los días oscuros de la dictadura, parte de una generación diezmada por la represión y la venganza. Cuando al concluir el gobierno militar tuvo la posibilidad, estaba lista, lo mismo que Maria Luisa Bemberg, la fuerte mujer que fue capaz de romper la barrera del género para convertirse en la primera cineasta importante de la Argentina.”
El texto continúa: “Milagrosamente, en los últimos años el cine argentino tuvo un segundo renacimiento, y la productora que lo ha hecho posible ha sido Stantic otra vez, reinventándose como la ”madrina” que conduce la energía y el entusiasmo de los nuevos directores hacia la pantalla. El nombre de Lita Stantic como productora se ha convertido en una garantía de cine verdaderamente importante”.
La idea de la paralela pertenece al director del área cine del Lincoln Center, Richard Peña, un profundo conocedor de cine argentino, quién se inspiró en la muestra de películas de Stantic organizada hace poco en París, pero decidió optar por rescatar películas anteriores de la productora. En octubre, la retrospectiva seguirá por Roma. La productora será parte también de una mesa redonda llamada Women Leading the Latin Beat (Las mujeres conducen el LatinBeat), que reflejará el crecimiento de las películas hechas por mujeres en el continente. Junto a ella estarán las directoras argentinas Sandra Gugliotta y Albertina Carri, entre otras representantes latinoamericanas.
El resto del contingente de películas del continente lo integran las mexicanas Seres humanos, de Jorge Aguilera, Francisca (…de qué lado estás), de Eva López Sánchez, Alex Lora, esclavo del rocanrol, de Luis Kelly, y El sueño del caimán, de Beto Gómez; la colombiana La primera noche, de Luis Alberto Restrepo; las chilenas El Leyton, de Gonzalo Justiniano y La fiebre del loco, de Andrés Wood; las brasileñas Copacabana, de Carla Camurati, Rocha que voa, de Eryk Rocha, y Lavoura arcaica, de Luiz Fernando Carvalho; la dominicana Pasaporte rojo, de Albert Xavier; la venezolana La pluma del arcángel, de Luis Manzo; Bazooka, de Mario Diaz (Puerto Rico); la peruana El destino no tiene favoritos, de Alvaro Velarde; y la cubana Entre ciclones, de Enrique Colina.
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