ARGENTINA NO PUDO CON CHILE Y EMPATÓ 0-0
Como contra Uruguay, la Selección intentaba triangular con Riquelme, Lucho González y Sorín, pero la presión de Chile era constante en la mitad de cancha. Era así como los dirigidos por Pekerman no podían salir de propio campo ya que no mantenían el dominio de la pelota.
Al seleccionado parecía costarle acomodarse en defensa y en mitad de cancha. Zanetti perdía la marca de Valenzuela y fui así como llegó la primera chance de gol. Centro del volante, cabezazo de Navia y el Pato Abbondanzieri, a puro reflejo, sacó un manotazo salvador. Minutos después, el arquero de Boca se volvió a lucir cuando le sacó un tiro libre al Matador Salas. Argentina no encontraba el balón ni fórmula para romper el esquema planteado por Juvenal Olmos y pese a los gritos de Pekerman, sus dirigidos no podían desplegar el juego mostrado frente a Uruguay.
En la primera jugada que pudo hilvanar la Selección, casi abre el marcador. Buena combinación entre Riquelme y Sorín, centro del lateral y cuando Figueroa ya se relamía, llegó un milagroso cierre de un defensor rival. Sin embargo, Chile siguió dominando el encuentro. Las subidas de Valenzuela y Valdivia complicaban a la defensa compatriota, sobre todo al sector derecho. Justamente fue el enganche quien tuvo la más clara: el joven debutante aprovechó un error en la salida y se fue mano a mano por la izquierda del área, pero su remate pegó en la parte externa de la red.
Pekerman quiso más contención en la segunda etapa y por ingresó Mascherano. Sin embargo, a pesar del ingreso del jugador de River, Argentina seguía sin controlar la pelota en los primeros minutos. Chile pareció sentir el esfuerzo físico que hizo en los primeros 45 minutos y no presionaba tanto la salida de los defensores y volantes argentinos. Sin embargo, la Selección seguía sin ideas, no pudiendo aprovechar la caída de los trasandinos.
La primera llegó a los 15, cuando el Pato le sacó un tiro libre a Salas. Cinco después, cayó la más clara de Argentina. Tevez recibió sobre la izquierda del área, tiro un centro para Saviola, pero el testazo del Conejo terminó en las manos de Tapia. Con el correr de los minutos, el partido se hizo trabado, disputado, casi sin llegadas sobre los arcos. Faltaban 10 minutos para el final, pero parecía que ambos equipos se conformaban con el empate. Ninguno de los dos tenía resto físico como para ir a buscar el desnivel y ninguno quería arriesgar más de la cuenta.
Argentina sufrió en el primer tiempo, nunca encontró la fórmula y sacó un punto en Santiago que fue trabajado, con poco vuelo y muy lejos de lo demostrado ante Uruguay.
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