ARGENTINA PIDIÓ A LA HAYA QUE FRENE LAS PAPELERAS PARA EVITAR “DAÑOS IRREVERSIBLES”
La argumentación de la delegación argentina ante el Tribunal Internacional en busca que de la corte decida ordenar como medida cautelar que se detengan las obras de construcción de las papeleras que se levantan en la localidad uruguaya de Fray Bentos se centró en los “daños irreversibles” que esas plantas presuntamente causarán al medio ambiente, la salud de las personas y el turismo.
En el primer día de audiencias ante el tribunal, la titular del Centro de Derechos Humanos y Ambiente (Cedha), Romina Picolotti, una de las expositoras argentinas, instó a la Corte a que se pronuncie urgentemente “a favor de las medidas cautelares” debido a que, sostuvo, “ante el riesgo de un daño irreversible no podemos limitarnos únicamente a reparar los daños”.
El equipo argentino, que encabeza la directora de la Consejería Legal de la Cancillería, Susana Ruiz Cerutti, realizó durante tres horas su primer alegato ante el pleno de los jueces de la Corte de La Haya, dependiente de la ONU, en el marco del pedido de medidas cautelares que formuló hasta tanto se analice el tema de fondo planteado al tribunal: si Montevideo violó el Tratado del Río Uruguay al autorizar que Botnia (Finlandia) y Ence (España) instalen plantas sobre ese curso de agua sin un acuerdo previo con Buenos Aires. A partir de las 10, Uruguay expondrá su postura, y mañana volverán a hacerlo, en el mismo orden pero por dos horas cada uno, los dos países.
En su exposición, reproducida parcialmente por agencias internacionales, Picolotti se refirió a los daños irreversibles que, presuntamente, causarán las papeleras al medio ambiente, los habitantes de la zona y la fauna local. Según la experta, en 40 años las fábricas extraerán 1.900 millones de metros cúbicos de agua dulce, equivalente al consumo de París durante siete años, y contaminarán 1.500 millones de metros cúbicos.
La dirigente de CEDHA advirtió que el río recibirá mercurio, fósforo y cianuro que no sólo causarán problemas a los peces y otros organismos del río sino también daños graves en los fetos humanos y pueden incluso provocar cáncer.
Concluida la exposición argentina, hay un receso de dos horas. Luego, con el objetivo de evitar una medida cautelar, la delegación uruguaya asegurará que cuando las plantas estén operativas, a partir de 2007 (Botnia) y 2008 (Ence), no habrá riesgo de contaminación porque operarán con la mejor tecnología disponible y avalada por la legislación de la Unión Europea (UE).
La instancia judicial internacional fue planteada por Argentina tras los frustrados intentos de alcanzar consenso entre los presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez para resolver la controversia suscitada entre ambas naciones y alimentada por protestas de manifestantes argentinos en la frontera con Uruguay.
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