ARGENTINA RECURRIRÁ A LA CORTE INTERNACIONAL DE LA HAYA POR LAS PAPELERAS
El gobierno argentino presentó al ejecutivo uruguayo un reclamo formal para intentar bloquear la construcción del puerto de una de las dos papeleras que se levantan sobre el Río Uruguay y abrió de ese modo el camino para la intervención de la Corte Internacional de Justicia de La Haya en el diferendo bilateral.
Según confirmó hoy a Télam una fuente de la Cancillería argentina, el documento fue entregado el jueves último en la embajada uruguaya en Buenos Aires y abre un proceso de seis meses antes de que alguna de las dos partes recurra a la Corte Internacional de Justicia.
Si la queja no recibe una respuesta del gobierno uruguayo, Argentina recurriría ante la Corte Internacional de Justicia para destrabar el conflicto, algo que nunca sucedió en la relación entre las dos naciones.
Con este recurso, el Gobierno argentino intenta detener la construcción del puerto de la papelera de capitales finlandeses Botnia, el más grande de los dos emprendimientos.
El palacio San Martín tomó esa medida luego de que fracasaran las negociaciones en la Comisión Administrativa del Río Uruguay (CARU), un organismo binacional constituido por cinco funcionarios argentinos y cinco uruguayos encargado de evaluar -entre otros temas- todos los proyectos de construcción de puertos en las costas del río.
Un funcionario de la cancillería argentina reveló que el gobierno presentó la queja el 13 de octubre en la CARU, luego de confirmar que Botnia avanzaba con la construcción del puerto que servirá para el ingreso de materias primas y la exportación de la producción de la papelera.
Un especialista en el conflicto consideró que si Argentina logra trabar la construcción del puerto, la operación de las papeleras se volvería casi imposible.
Un informe de la Corporación Financiera Internacional distribuido ayer en Washington confirma esa evaluación. Allí, se afirma que con las papeleras funcionando, habrá un “aumento marcado de los niveles de tráfico, que podría alcanzar los 580 camiones diarios”. Esa proyeccción contempla la vía del transporte fluvial, con lo cual si se eliminan los puertos, la circulación de mercancías por vía terrestre debería multiplicarse varias veces.
A pesar de que no pasó por los controles de la CARU y de que no cuenta con el acuerdo del gobierno argentino, el puerto de Botnia ya está en las primeras etapas de construcción. El puerto de la otra papelera -propiedad del grupo español ENCE- ya está funcionando, y se usa para la exportación de “chips” de madera.
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