ARGENTINA SACÓ UNA DIFERENCIA DECISIVA ANTE MARRUECOS
El día planeado. Porque era lo que esperaba el capitán Gustavo Luza y todos los suyos para el cierre de esta jornada inaugural de la serie entre Argentina y Marruecos, que se disputa en el cemento de Agadir. Más allá del 2 a 0 parcial, gracias a las victorias de Coria y Nalbandian, quedaron otras cuestiones de mucho valor. Como ese debut en Copa Davis auspicioso del Mago y también la demostración de fortaleza anímica que tuvo el cordobés para sacar adelante un partido en el que no jugó bien, pero que sí supo revertirlo antes de que su rival, Hicham Arazi, se retirara en el cuarto set con un problema físico.
Por eso y más, Argentina demostró hoy que es un serio candidato a pasar a cuartos y también a proyectarse como un aspirante al título.
Presentación en sociedad
Lo de Guillermo Coria fue apenas un trámite.. Una hora y media de juego le alcanzó para superar ampliamente (6-1, 6-1, 6-4) a El Aarej y así darle el primer punto a Argentina.
Se sabía de la distancia que había entre uno y otro. Por ranking, por realidad y, fundamentalmente, por juego. Pero quedaba dando vueltas el interrogante de cómo respondería anímicamente el argentino ante su debut copero. Y la verdad, en este aspecto todo salió perfecto para el Mago, quien arrancó muy metido, concentrado como si enfrente tuviese al rival más duro del circuito.
Nadie se sorprendió, entonces, con la ventaja que tomó el número cuatro del mundo. Que sin brillar, con el simple recurso de darle mucho ángulo a la pelota, tanto de drive como de revés, sacó a la luz los enormes problemas de su rival, un muchacho voluntarioso que hizo lo que pudo.
En un rato se fueron los dos primeros sets. Un doble 6-1 que hacía imaginar un final inminente. Pero claro, el jugador local tenía que jugarse el resto. ¿Qué otra le quedaba? Ninguna. Y empezó a jugar mucho más cerca de los flejes, arriesgando en cada punto. Coria, en cambio, tuvo un rato de relajación. Se dejó estar y de repente empezó a errar mucho más de lo que metió.
Entonces el partido, al menos en ese tercer set, se hizo un poco más parejo. Los errores iban y venían, hasta que se pusieron cuatro iguales. A esa altura, algún que otro hincha local se habrá ilusionado con la hazaña. Pero no había margen para eso. Coria tuvo su momento de inspiración, quebró y después cerró el primer punto con su saque profundo.
La parada más brava
También era claro que Nalbandian no iba a tener a un rival cualquier enfrente. Arazi venía de alcanzar los cuartos de final en Australia y esos antecedentes obligaban a no dar nada por seguro. Más después del primer set que el local definió con mucha determinación por 6-4.
¿Nalbandian? Sólo se sintió cómodo de a ratos, cuando entraba su revés cruzado, siempre sobre los flejes. Ahí su confianza crecía, pero el problema mayor estaba en la falta un servicio ganador, lo que le impedía armar los puntos a su antojo.
Igual, le alcanzó para llevarse con comodidad el segundo set (6-1), mientras que el tercero (ya con el marroquí mal físicamente) fue de una paridad impensada a esa altura. Pero el cordobés logró un oportuno quiebre y después sacó para resolver el set: 7-5. Todos los caminos conducían hacia el triunfo, sobre todo cuando los games pasaban y las piernas de Arazi no respondían.
Dos a uno arriba y el quiebra de Nalbandian definió todo. Porque Arazi, muy dolorido, decidió no seguir y ahí Argentina selló el segundo y decisivo punto.
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