ARGENTINA YA ESTÁ CLASIFICADA
¿Quién imaginó un arranque así? Nadie, sinceramnte. Porque la lógica, que a menudo suele burlarse del fútbol, indicaba que el papel exluyente, el protagónico, iba a recaer sobre Argentina. Más después del importante triunfo de la fecha anterior ante Brasil. Pero no. Paraguay salió a dominar el juego, a dejar en claro que no se iba a dejar llevar por delante así porque sí.
Y a puro centro, desde uno y otro sector, el equipo guaraní tomó el control del juego. Enseguida Barreto y Torres se dieron cuenta de que el negocio estaba por el sector derecho, donde Ferreyra, con sus reiteradas proyecciones, daba enormes ventajas.
Pero, vale decirlo, en la primera media hora casi no hubo peligro. Paraguay se repitió con los pelotazos para encontrar una cabeza salvadora, pero siempre le faltó ese golpe final para encontrar el ansiado desequilibrio.
Argentina se despertó en el cuarto de hora final de esa primera parte. Sin hacer mucho, apenas con el insistente andar de Ferreyra por izquierda y de Clemente Rodríguez por derecha, obligó a que Paraguay diera unos pasos hacia atrás. Y pudo convertir, con aquel remate dentro del área de Lucho González que se fue muy cerca. O el otro, esta vez de media distancia, de Carlitos Tevez que el arquero despejó como pudo. Hablando de Tevez, mostró una inusual imprecisión. Dudó mil veces y cuando la pelota le llegaba, no podía controlarla. Se lo vio como falto de confianza, incómodo y sin nadie con quien tratar de intentar algo de buen fútbol.
Este contenido no está abierto a comentarios

