ARGIBAY JURA EL JUEVES Y SE COMPLETAN TODOS LOS PUESTOS EN LA CORTE SUPREMA
La asunción el próximo jueves de la penalista Carmen Argibay en la Corte Suprema de Justicia marcará el final de un año y medio de cambios en el máximo tribunal, que estará completo al menos hasta que el Congreso defina el destino del último cuestionado, el ministro Antonio Boggiano.
A seis meses de la aprobación de su pliego en el Senado de la Nación, el 7 de julio del año pasado, Argibay jurará su cargo en la Corte el próximo 3 de febrero, a las 12, según confirmaron fuentes allegadas a la magistrada.
Desde febrero y al menos hasta que el Senado defina el futuro próximo de Boggiano, quien se encuentra acusado por mal desempeño, la Corte volverá a funcionar a pleno y podrá abocarse a estudiar aquellos fallos que demandan una amplia mayoría de votos.
En el tope de la agenda de su titular, Enrique Petracchi, figura un fallo sobre la pesificación para aquellos depósitos menores a 70 mil dólares y otro que ratifique o no la anulación parlamentaria de las leyes de obediencia debida y punto final.
El debut de Lorenzetti
Febrero marcará también el debut oficial en la Corte de Ricardo Lorenzetti, el abogado santafesino que juró su cargo a días de iniciarse la feria judicial y que recién ahora se sentará en su despacho de Talcahuano 550.
Lorenzetti estuvo fuera del país durante el receso veraniego, donde la guardia en la Corte quedó a cargo por quincenas de sus colegas Juan Carlos Maqueda, Augusto Belluscio, Eugenio Zaffaroni, Elena Highton de Nolasco y Antonio Boggiano.
La llegada de Argibay se demoró porque cuando fue postulada y luego nombrada en la Corte se encontraba ocupando un cargo en un tribunal penal internacional en La Haya que estaba en medio de un juicio por genocidio contra el ex dictador yugoslavo Slovan Milosevic.
El acto de jura de la segunda mujer que ingresará a la Corte marcará el fin de un proceso de renovación que apuntó contra la bautizada mayoría automática menemista en el máximo tribunal de Justicia.
Más allá de la suerte de Boggiano y aun si llegase a renunciar o ser suspendido por el Senado, la Corte ya podrá obtener -en caso de lograr consensos- los cinco votos necesarios para formar mayoría en casos trascendentes.
En el caso de la pesificación, la idea es emitir un nuevo fallo que defina qué debe hacerse con los depósitos en dólares y pesificados menores a 70 mil dólares.
Esto será así porque en el fallo que avaló la pesificación firmado en el 2004, el ministro Eugenio Zaffaroni consideró que en estos casos deberían devolverse dólares, algo que dividió las aguas y dio lugar a interpretaciones contrapuestas.
Resolución definitiva
Una resolución de fondo y definitiva estará en manos de los flamantes ministros Argibay y Lorenzetti, además de Zaffaroni, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda y Augusto Belluscio y Boggiano, si éste aún permanece en el cargo.
El presidente del máximo tribunal, Enrique Petracchi, está excusado de votar en este tema por considerarse un afectado por el corralito financiero y la pesificación.
En el que sí votará Petracchi es en otro fallo relativo a la validez constitucional de la anulación parlamentaria de las leyes de obediencia debida y punto final, concretada durante el gobierno de Néstor Kirchner.
Esta decisión reabrió causas por violaciones a los derechos humanos en la última dictadura y derivó en la detención de centenares de represores en todo el país, muchos de los cuales -por ejemplo, en las megacausas Esma y Primer Cuerpo- caminarán hacia el juicio oral en los próximos meses.
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