ARGIBAY YA TIENE VÍA LIBRE HACIA LA CORTE
Argibay dijo que el hecho de ser atea no significa que vaya a imponer su postura a nadie.
La ex camarista Carmen Argibay superó un severo examen en la audiencia pública realizada ayer en el Senado, que tuvo como eje su postura sobre el aborto y su condición de atea, y quedó a un paso de consagrarse como ministra de la Corte Suprema de Justicia. Al defender su postulación al máximo tribunal, la jurista propuesta por el gobierno para ocupar la vacante que dejó Guillermo López aclaró su posición sobre ambas cuestiones y aseguró que su “único compromiso” es con lo que está estipulado en la Constitución nacional y que “no impondrá” sus criterios a nadie.
Pero no se desdijo en ningún caso en relación a sus opiniones. Su pliego será analizado en el recinto de la Cámara alta el próximo 7 de julio y se descuenta que tendrá el apoyo necesario para ser aprobado.
Argibay, quien actualmente cumple funciones en el Tribunal Penal Internacional de La Haya, respondió durante más de dos horas unas cien preguntas, entre las que le formularon los legisladores y las que acompañaron las 29 impugnaciones que habían sido presentadas en su contra.
Al momento de responder sobre el aborto, la jurista aclaró: “Toda mi actuación judicial parte de la Constitución nacional y la leyes; mis opiniones personales no tienen nada que ver con lo que dicte. Puede que no me guste una ley, pero si esa es la ley vigente, la voy a cumplir”, aseguró la magistrada. “En la Constitución se respeta la vida desde la concepción, y por tanto voy a aplicar lo que dice la Constitución”, agregó Argibay, no sin reiterar que reivindica “la potestad de la mujer a decidir cuándo, cómo y qué cantidades de veces quiere tener hijos”.
Por otra parte, negó ser una “atea militante”, como se definió en una entrevista periodística, y aclaró que la frase fue una “ironía” para explicar que no cree en Dios. “Que no crea en Dios no quiere decir que tenga que imponer a nadie que deje de creer. Nunca hice actividad militante de ninguna especie”, afirmó. En ese sentido, añadió: “Jamás le impuse criterios a nadie”, y enfatizó que respeta “todas las religiones”, incluida la católica, cuando precisamente sectores de ese credo se oponen fuertemente a su designación en la Corte.
Por otro lado, la penalista se mostró a favor de que los jueces paguen el impuesto a las ganancias y se sometan a la ley de ética pública, de la cual hoy están excluidos.
El titular de la comisión de Acuerdos, el senador justicialista Jorge Yoma, adelantó que “ya comenzó a circular el dictamen” de Argibay y anunció que su pliego “será tratado el próximo 7 de julio en el recinto” del Senado.
El bloque justicialista, que es mayoría en la Cámara, votará a favor de la designación de Argibay, mientras que la UCR estaría analizando dejar en libertad a sus integrantes para que “voten a conciencia”, según reveló ayer Norberto Massoni (Chubut).
En el interior de la bancada oficialista, en tanto, hay algunas disidencias como la de Liliana Negre de Alonso (San Luis) y Antonio Cafiero (Buenos Aires), que votarían en contra de la designación de la magistrada, según dijeron fuentes del bloque.
Por su parte, el titular de la bancada de partidos provinciales, Ricardo Gómez Diez (Partido Renovador-Salta), también adelantó ayer su voto negativo, al que se sumaría la sanjuanina Nancy Avelín (Cruzada Renovadora).
IRRITACIÓN CATÓLICA
En varios tramos de la audiencia pública, el presidente de la comisión de Acuerdos, Jorge Yoma, debió llamar al orden por los gritos contra Carmen Argibay de militantes católicos que colmaron la sala para plantear fuertes objeciones a la postura de la ex camarista sobre el aborto. Por otra parte, además de la postura de la ex integrante de la Corte Internacional de la Haya sobre ese tema –incluido en casi todas las impugnaciones que recibió–, también irritó a los católicos la ratificación de su condición de atea.
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