ARRANCA EN LONDRES EL TERCER GRAND SLAM DEL AÑO
Wimbledon y su césped son una de las dos grandes materias pendientes para la historia del tenis argentino. La otra es la Copa Davis. Guillermo Vilas ganó todos los torneos de Grand Slam menos éste. David Nalbandian consiguió en el 2002 el milagro de alcanzar la final, pero el australiano Lleyton Hewitt lo superó en tres sets. Gabriela Sabatini estuvo en 1999 a sólo dos tantos de la gloria, pero una volea que no entró por milímetros le abrió el camino a la victoria a la alemana Steffi Graf. Al fin, sólo se registran tres festejos, aunque de menor trascendencia. María Emilia Salerni fue campeona juvenil en el 2000; un año antes, en la misma categoría, Guillermo Coria y Nalbandian se quedaron con el dobles, y en el 88, Sabatini obtuvo el dobles femenino junto a Graf. Nada más.
Pese a todos estos antecedentes y gracias al gran momento que vive el tenis nacional, Wimbledon 2004 ofreció una situación inédita: tres argentinos preclasificados entre los 10 primeros (dos entre los 4 de varones) y cuatro entre los 32. Sin embargo, sería un milagro que se modifique la racha negativa en el torneo que arrancará hoy en las 20 canchas del mítico All England, considerado la Catedral del tenis. Puede haber una consagración de Paola Suárez en el dobles (la que le falta con la española Ruano Pascual), pero para el resto, la misión roza lo imposible. Y hay varias razones para enumerar.
El candidato a llegar más lejos era David Nalbandian, el mejor argentino en esta superficie y preclasificado en cuarto lugar. Pero el cordobés se retiró del torneo el sábado al no recuperarse de su lesión intercostal. Guillermo Coria, tercer cabeza de serie, no había ganado un partido sobre pasto hasta la semana pasada. Sorprendió a todos alcanzando la final de ‘s-Hertogenbosch, en Holanda, pero los organizadores no tuvieron piedad con él: el Mago casi no podrá descansar, pues su debut ante el sudafricano Wesley Moodie fue pautado para hoy mismo.
O sea, Coria llegará a Londres con tres partidos jugados en dos días, por lo cual irá con pocas horas de sueño y descanso físico a luchar en un encuentro al mejor de cinco sets. Será en el tercer turno de la cancha 1, alrededor de las 18 de Londres (las 14 de la Argentina), tras los compromisos de Hewitt y Venus Williams.
A Coria lo espera aquí su nuevo entrenador, Gabriel Markus, el mismo que llevó a Nalbandian a la final del 2002. El finalista de Roland Garros no tiene, además, un cuadro sencillo. Si supera a Moodie, podría vérselas enseguida con el australiano Wayne Arthurs, un especialista en pasto. Sin embargo, siempre hay que dejarle una puerta abierta a un talento como Coria. Y lo cierto es que si atraviesa las dos primeras rondas, puede llegar a instalarse al menos en la segunda semana.
Junto a Coria habrá tres argentinos más en el cuadro de varones. Una Legión reducida porque por lesiones, además de Nalbandian, se ausentaron Gastón Gaudio (campeón en París), Agustín Calleri y Mariano Zabaleta. El intento de superar al césped correrá por cuenta de José Acasuso (debuta hoy a las 12 de aquí en la cancha 9 contra el austríaco Stefan Koubek), Juan Ignacio Chela (su rival será el alemán Lars Burgsmuller) y Guillermo Cañas (complicada presentación ante el veterano Todd Martin).
Cañas es el que mejor se adapta al césped. Llegó a octavos en 2001 y si su físico responde, puede soñar con algo importante.
Entre las chicas, Paola Suárez, como en Roland Garros, donde fue semifinalista, puede sacarle jugo a un cuadro femenino absolutamente devaluado, al punto que los organizadores invitaron (al igual que en París) a la eterna Martina Navratilova. Está preclasificada novena y su rival en primera ronda será la norteamericana Shenay Perry. Hasta aquí también llegó Gisela Dulko, quien hoy alrededor de las 14 de Londres tendrá en la cancha 18 un partido complicado frente a la serbio-montenegrina Jelena Dokic, famosa en el All England por los escándalos que siempre produjo su padre, echado del club en varias oportunidades.
Pero Wimbledon no sólo es una materia inaccesible para los argentinos. Figuras como Ken Rosewell, Ivan Lendl, Mats Wilander o Illie Nastase pudieron con todo menos con el césped del All England. Es más: en las últimas 28 ediciones hubo sólo 13 campeones. Mucho tuvieron que ver los 7 títulos de Pete Sampras, los 5 (consecutivos) de Bjorn Borg y los 3 de John McEnroe y Boris Becker.
Los enormes favoritos para éste 2004 son los dos primeros del ranking: el suizo Roger Federer, defensor del título (abre hoy el court central contra el local Alex Bogdanovic), y el norteamericano Andy Roddick. Ambos vienen de ganar los torneos previos más importantes, en Halle y Queen’s. En este último, Roddick batió su propio récord con el saque: 246,2 kilómetros por hora.
Atrás viene una lista que encabeza Tim Henman, la gran esperanza de los ingleses, que no festejan un título aquí desde que Fred Perry lo hizo hace 68 años.
Entre las mujeres, ausentes las belgas Justine Henin-Hardenne y Kim Clijters, todo parece dado para una final entre las Williams, que se repartieron los cuatro últimos títulos: Venus en 2000 y 2001, y Serena en 2002 y 2003. Y con ellas, la invasión rusa, que sueña con otra final como en Roland Garros. Son 14 en el cuadro principal, pero la favorita no es Anastasia Myskina, 2ª cabeza de serie y ganadora en París, sino Svetlana Kuznetsova, reciente campeona en Eastbourne.
El tenis argentino empieza a rendir hoy nuevamente la materia pendiente de su historia junto a la Copa Davis. ¿Habrá lugar para un milagro en la Catedral?
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