ARRANCA HOY EL FUERO QUE INVESTIGARÁ A EVASORES
El proyecto lo impulsó Fernando de la Rúa no bien llegó a la Presidencia, con el objetivo de reforzar la acción del Estado en una cuestión que ha sido objeto de promesas de parte de casi todos los últimos Gobiernos: la persecución a los evasores impositivos. Hoy, finalmente, se pondrá en marcha la nueva Justicia en lo Penal Tributario, una experiencia inédita en la Argentina, que consistirá en un fuero con la misión única y exclusiva de investigar denuncias de evasión.
Los tres nuevos jueces, que fueron designados el año pasado después de pasar por el filtro de un concurso en el Consejo de la Magistratura, jurarán en sus nuevos cargos a las 11 de la mañana. Se trata de Javier López Biscayart (hasta ahora ejercía la profesión de abogado), Diego García Berro (era secretario de la Cámara en lo Penal Económico) y María Straccia (era secretaria de un juzgado federal de Lomas de Zamora).
La ceremonia se realizará en la Sala de Audiencias de la Cámara en lo Penal Económico, en los Tribunales de la avenida Inmigrantes y también contará con la presencia de los tres fiscales designados para el fuero por el Procurador General de la Nación.
Ellos no jurarán porque ya venían siendo fiscales adjuntos, en el fuero Penal Federal. Son Claudio Navas Rial (que hace unos años reclamó el arresto del empresario de la carne Alberto Samid, precisamente por supuesta evasión fiscal), José Barbaccia (uno de los fiscales del caso AMIA, que lógicamente abandonará el juicio oral) y Jorge Dahl Rocha.
También asumirá, aunque en una ceremonia distinta, el defensor oficial del fuero, Hernán de Llano, quien fue el secretario y principal colaborador del fiscal Carlos Stornelli en la investigación de la venta ilegal de armas, que generó la detención de Carlos Menem. Como los jueces, De Llano fue nombrado por concurso.
Los juzgados funcionarán en oficinas que pertenecen al Banco Central, en Sarmiento 1118.
Las denuncias de la AFIP por evasión de aportes tributarios y previsionales eran llevados hasta ahora por los juzgados en lo Penal Económico, que conservarán las causas que ya están en trámite.
Quiere decir que los nuevos juzgados arrancarán de cero, solamente con causas nuevas. El nuevo fuero no tendrá Cámara ni tribunales orales propios, por lo cual las apelaciones y los juicios continuarán a cargo de los órganos del fuero Penal Económico.
De acuerdo a la ley Penal Tributaria, es delito la evasión cuyo monto supere los 100.000 pesos en un año (cuando la suma es menor se trata de una infracción, susceptible de una multa). En los casos en que el monto evadido supere el millón de pesos en un ejercicio, se trata de la figura agravada, que no es excarcelable. Quiere decir que cualquier persona procesada debería ir presa.
Justamente el presidente Néstor Kirchner, cuando el 25 de mayo dio su discurso de asunción ante el Congreso, prometió “trajes a rayas” para los grandes evasores. Este fuero es el que debería materializar aquella promesa.
De acuerdo a los números que se venían manejando en la Justicia en lo Penal Económico, cada uno de los tres nuevos juzgados recibirían aproximadamente 400 causas por año. De ellas, 100 serían denuncias por evasión tributaria (10 de ellas por evasión agravada, no excarcelable) y las otras 300, por evasión previsional.
Según las distintas estimaciones, la evasión en la Argentina alcanzaría montos que irían de los 20.000 a los 30.000 millones de pesos anuales, aunque el papel de la Justicia como disparador de una reducción en el número de delitos es un tema que generalmente los especialistas en derecho penal relativizan.
De todas maneras, si se mide en números, la actuación de la Justicia en lo Penal Económico en la persecución de evasores no ha sido exitosa. Entre 1998 y 2001 sólo 56 casos llegaron a juicio. El Gobierno pondrá ahora en este nuevo fuero la presión para intentar cambiar el mensaje a la sociedad sobre un tema muy sensible.
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