Arslanián cruzó duro a Blumberg por los reclamos de seguridad
Cuando (Blumberg) dice por qué no se hace tal o cual cosa que ya está hecha, francamente uno queda como un pelotudo que está esperando que él le diga qué hacer". El exabrupto del ministro de Seguridad, León Carlos Arslanián, reveló ayer cómo afectaron el ánimo del Gobierno provincial los cuestionamientos al sistema de seguridad y de justicia.Juan Carlos Blumberg presentó el jueves —después de la masiva marcha— un petitorio con 39 puntos que incluían medidas concretas en la provincia de Buenos Aires. Y ayer contestó Arslanián: "Ya están aplicadas", dijo sobre las medidas, y sostuvo que el petitorio le provocó "impotencia" al punto de afirmar que, con sus iniciativas, Blumberg produce "acciones desestabilizadoras".En cambio, el gobernador Felipe Solá mantuvo silencio sobre la cuestión. El propio Blumberg, en tanto, se mostró más contemporizador y calificó como "muy positivo" su encuentro del jueves con Solá. Pero afirmó que, desde las marchas anteriores, "no se vieron resultados" y que "los secuestros siguen sucediendo".También el ministro de Justicia, Eduardo Di Rocco, aseguró sentirse "decepcionado" por los supuestos "errores" en la información de Blumberg y manifestó que Solá, había expresado "desazón" por los planteos.No parece una estrategia elaborada para confrontar con Blumberg. Pero los funcionarios bonaerenses perciben un desplazamiento inquietante a la provincia de la presión social y política por la seguridad. "¿Por qué cree que Blumberg ataca a las autoridades bonaerenses pero nunca nombra a Néstor Kirchner?", le preguntaron ayer a Arslanián. "Vaya uno a saber", intentó evadir el ministro.El petitorio plantea el traslado de detenidos de las comisarías bonaerenses a unidades especiales, juicio por jurados, declaración jurada de bienes de magistrados y funcionarios, mapa del delito provincial, plan de la procuradora de la Corte (María del Carmen Falbo) y reorganización de fiscalías. También exigió una revisión de gastos en el Servicio Penitenciario donde —según Blumberg— se gastan 1.300 dólares por mes por interno.Di Rocco manifestó que "no es verdad" la afirmación sobre el Servicio Penitenciario. "El costo por detenido oscila entre 1.150 y 1.250 pesos mensuales". Y adjudicó como errónea la cantidad mencionada de presos en las comisarías: "El 1º de abril había 4.800 detenidos y ahora alojan a 5.600". Blumberg sostiene que son ocho mil presos. De todos modos, Di Rocco descartó que el padre de Axel "tenga fines políticos", y cree que "hay quienes se suben a este reclamo, que le dan información inexacta".El jueves a la noche fue Solá el encargado de aclarar que muchos de los ítem reclamados por Blumberg "están en ejecución". Ambos permanecieron casi dos horas reunidos en la Casa de la Provincia, después de la concentración de 70 mil personas. La consolidación de Blumberg como representante de una deman da extendida en la sociedad por la inseguridad pública inquieta al poder. Esa sería la explicación de por qué Arslanián, de prolijos desarrollos conceptuales, declinó ayer su academicismo.En cambio, el Gobierno nacional prefiere no involucrarse en la polémica. Pero emite señales: Kirchner se reunió ayer en la Casa Rosada con representantes de los organismos de derechos humanos. El jueves a la noche, desde la tribuna, Blumberg manifestó que "ninguna" de estas entidades le expresaron su solidaridad cuando fue asesinado su hijo. La presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, consideró "un agravio" aquellas críticas. Un rato antes, en la reunión, Kirchner había planteado la necesidad de pro fundizar las políticas de derechos humanos.En la Provincia, el secretario de Derechos Humanos, Remo Carlotto, también salió ayer al cruce de Blumberg e insistió en aclarar que se ofreció acompañamiento a la familia del joven Axel pero que fue rechazado.
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