ASALTARON AL COMISARIO ANIBAL DEGASTALDI
El ex jefe de las brigadas de Investigaciones de Quilmes y San Isidro, comisario mayor Aníbal Degastaldi, fue víctima ayer de la inseguridad en el conurbano bonaerense. Tres ladrones le robaron el auto, dinero y alhajas a su mujer, después de “pasear” a la pareja durante 20 minutos por la zona de Avellaneda.
La versión oficial de la Policía bonaerense es que el hecho se trató de un robo “al voleo”. Las mismas fuentes agregaron que los ladrones no reconocieron al comisario.
Pero Degastaldi, en declaraciones a un canal de tevé, calificó al hecho como “confuso”. El comisario mayor contó que los ladrones fingieron ser policías que estaban haciendo un control vehicular y antes de liberarlo simularon fusilarlo. Y también dijo que los hombres en ningún momento le dieron la sensación de querer asaltarlo, a pesar que le llevaron el auto, sus pertenencias y las de su mujer.
Ayer a las 0.30 Degastaldi viajaba con su mujer en su Volkswagen Golf, por Pavón en dirección a la Capital Federal. Al llegar al cruce de esa avenida y la calle Villegas, en Avellaneda, frenó en el semáforo. En ese momento se le cruzó un Fiat Siena con tres hombres, dijeron fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense.
Dos de los ladrones —estaban armados— se bajaron del Siena, amenazaron a Degastaldi, subieron al Golf y arrancaron. “Los llevaron para la zona de Dock Sud. Le sacaron la billetera, sus documentos, un saco, dos teléfonos celulares, las llaves de su casa y unas alhajas que tenía su esposa. El hecho duró unos 20 minutos”, contó un vocero de la DDI de Lomas de Zamora.
Degastaldi y su mujer fueron liberados frente a un restorán y parrilla, en 12 de Octubre y Roca, en Avellaneda. Y los ladrones escaparon con su auto.
“Los delincuentes aparentemente no lo reconocieron. Tampoco lo agredieron. Sólo le dieron un cachetazo a su mujer cuando ésta no quiso darles su alianza”, confió una fuente del caso.
Pero la versión que dio el comisario mayor fue muy diferente. “Cuando nos interceptaron, primero nos bajaron a los golpes del auto y nos pasaron al asiento trasero. Nos llevaron a un lugar oscuro cercano a la cancha de Independiente. Allí me dieron otro golpe en la cabeza y me pidieron mi arma reglamentaria, que por suerte no la tenía encima”, contó.
Después, siempre de acuerdo al relato del comisario, los ladrones simularon fusilarlo. “En un momento me dijeron que debían hablar mucho conmigo. Pararon el auto y me hicieron apoyar la cabeza entre los dos asientos delanteros. Me pusieron una pistola en la cabeza, pero en ese momento salió gente de una casa y emprendieron de nuevo la fuga”, dijo.
Degastaldi describió a los ladrones como “gente grande, muy profesional, muy aplacada, que se manejaban muy bien, pero que no dejaban de estar nerviosos”. Y agregó que estaban bien vestidos y tenían armas cortas de grueso calibre. Sin embargo, dijo que no podría asegurar que fueran policías o personal de otra fuerza.
Lo primero que hizo Degastaldi después del hecho, según dijo, fue ir hasta su casa de Moreno para asegurarse que sus hijos estuviesen bien, porque los ladrones se habían llevado sus llaves. La denuncia la hizo recién ayer por la tarde.
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