ASALTARON, PIDIERON PERDÓN Y LOS DETUVIERON
Una casa de venta de quiniela, ubicada en avenida Urquiza al 1300, sufrió ayer por la mañana un asalto provocado por dos menores de 16 años. En el negocio de los juegos de azar se encontraba la empleada, una clienta y una nena de cuatro años (familiar de la propietaria).
Los asaltantes ingresaron al local, armados con un revolver calibre 38, y de manera muy veloz los adolescentes le pidieron el dinero que tenían en la caja, 180 pesos.
Una clienta que estaba por ingresar al negocio aseguró que “los chicos, que parecían hermanos, se fueron con total tranquilidad. Eran dos pibitos que salieron caminando y doblaron en la esquina”.
Además del robo, los pequeños asaltante dejaron un mensaje: “Les pedimos perdón, pero nosotros lo hacemos porque también tenemos hijos”.
La historia del asalto terminó mal para los delincuentes, ya que la policía provincial los detuvo en la intersección de las calles Juan Díaz de Solís y Monseñor Zaspe. Le secuestraron los 180 pesos robados y el arma con la que amenazaron a la empleada de la quiniela.
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