ASALTARON UNA ESTANCIA Y SE ESCAPARON DE UNAS 20 PERSONAS
No se sabe cómo llegaron. Pero se hicieron notar. Dos encapuchados, armados con revólveres, irrumpieron ayer en Las Escobas, una estancia del partido bonaerense de Pergamino, y robaron el dinero y las pertenencias de las cerca de 20 personas que allí se encontraban. Estaban los dueños de la propiedad, varios invitados y un ciudadano inglés que había llegado atraído por la práctica del polo, al que también es aficionado el propietario del lugar, que cría caballos aptos para ese deporte.
Los dos malvivientes entraron en la estancia, situada en la localidad de Mariano Benítez, a unos 40 kilómetros de Pergamino, minutos después de la medianoche. Ya no había luz eléctrica, porque la propiedad tiene un grupo electrógeno que se apaga automáticamente a cierta hora de la noche, y todos dormían, excepto algunos trabajadores que tomaban mate a la luz de un farol.
Los dos encapuchados, jóvenes vestidos con camperas, según declararon las víctimas, redujeron a los peones y los llevaron a la cocina, donde los encerraron. Luego, uno de los ladrones recorrió las habitaciones y sorprendió a los moradores, obligándolos a tirarse al suelo. Tras saquearlos, uno de los malhechores los llevó a la cocina, donde su cómplice los mantuvo prisioneros. Ni Francisco Marín Moreno, uno de los propietarios de la estancia, ni sus familiares y empleados pudieron impedir el robo.
Los maleantes se tomaron aproximadamente una hora para cometer el robo. Se llevaron unos 2000 pesos y algo más de 2000 dólares. También robaron todos los elementos valiosos que pudieron encontrar: teléfonos celulares, cámaras digitales y otros artefactos. Luego huyeron en el automóvil de Marín Moreno, un Volkswagen Gol gris, con el que tomaron la ruta 178, en dirección a Pergamino.
Ni bien los delincuentes escaparon, el dueño de la estancia se comunicó con la policía. Cuatro camionetas persiguieron al Volkswagen.
“Los cuatro móviles persiguieron a los delincuentes a unos 160 kilómetros por hora. Los policías no usaron sus armas ni hicieron maniobras peligrosas por precaución: no sabían si los ladrones habían tomado algún rehén”, narró el jefe departamental de Pergamino, comisario mayor Mario Valente.
Los malvivientes notaron que los móviles policiales se aproximaban intentando rodearlos, y decidieron abandonar el vehículo. “Lo dejaron en la banquina y salieron corriendo a campo traviesa”, contó Valente. “Se escaparon por muy poquito”, agregó.
La policía recuperó el automóvil y una riñonera con unos 200 dólares. Pero los ladrones se llevaron el resto del dinero. Allí estaba la suma que los dueños de la estancia tenían reservada para pagar los sueldos de los empleados.
Sin helicóptero
“En otro delito en la zona se comprobó que los ladrones habían llegado en un remise”, contó una fuente judicial a LA NACION. “En ese caso, el remisero estaba en connivencia con los delincuentes”. La fuente deslizó que algo así podría haber sucedido en esta ocasión.
“Los delincuentes salen corriendo, se meten en un maizal y la policía los pierde de vista”, se quejó Marín Moreno. “No puede ser que en Pergamino, un partido que tiene más de 100.000 habitantes, la policía no tenga un solo helicóptero para perseguirlos.”
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