ASALTARON Y VACIARON UNA JOYERÍA
Dos delincuentes perpetraron esta mañana un cuantioso golpe contra una joyería del barrio Sargento Cabral, donde lograron hacerse de un valioso botín compuesto por alhajas de oro y dinero en efectivo.
La acción de los rufianes ocurrió a media mañana y tuvo lugar en el negocio Mar-Bud, ubicado sobre la avenida General Paz al 5700, tres cuadras hacia el norte de la intersección de esta avenida con Salvador del Carril.
Los malvivientes, actuaron a cara descubierta, vestidos con ropas de trabajo y estaban armados con revólveres de grueso calibre.
Trabajo previo
Si bien el asalto se conoció hoy todo parece indicar que el golpe comenzó mucho antes. En concreto, el lunes, oportunidad en que ambos sujetos se presentaron en el local y adquirieron, de contado, un reloj despertador de bajo precio.
Sin dudas que esa primera “visita” sirvió para analizar el terreno y sacar las últimas conclusiones antes del atraco.
Pintores de escuela
Esta mañana los dos individuos volvieron a incursionar en el comercio y ante la pregunta de la empleada por la vestimenta que llevaban, dijeron que eran pintores, y que estaban trabajando en un establecimiento religioso.
Segundos luego ambos sacaron a relucir armas de fuego y dieron a conocer sus verdaderas intensiones.
Uno de los ladrones saltó el pequeño mostrador y llevó a la mujer encañonada hasta la dependencia posterior del negocio, donde se ubica la casa de familia. Mientras tanto el otro compinche cerró con llave la puerta.
En el comedor de la finca se encontraba Ignacio Budzicz, de 64 años, propietario del comercio y “joyero” de toda la vida, como lo definieron sus vecinos y allegados.
Los delincuentes tomaron por sorpresa al hombre que se encontraba realizando, como todos los días, la tarea de recuento y clasificación de joyas, además de ordenar las obligaciones cotidianas.
Tanto la empleada como la esposa de Budzicz fueron maniatadas con cinta para embalar.
El dueño de casa cargó con la peor parte por cuanto uno de los delincuentes le asestó varios golpes con la culata del arma en la cabeza. Como consecuencia de esta acción el comerciante sufrió cortes y contusiones en el cuero cabelludo.
Todo servido
No se explica semejante violencia para con la víctima por cuanto los delincuentes encontraron “todo servido”, según relató hoy uno de los testigos consultados.
“No tuvieron que pedirle nada porque tenía todo abierto”, dijo hoy una fuente consultada en el lugar del hecho. “Se llevaron todo lo que vieron. Estaba abierta la caja de seguridad y otra dependencia donde se guardaba todo el oro del negocio”, precisó.
Con este cuadro de situación, los malvivientes no tuvieron más que agilizar sus manos para tomar una gran cantidad de joyas -oro 18 kilates- además del dinero en efectivo que había.
De acuerdo con las primeras estimaciones, los sujetos se hicieron de más de 300 anillos, otras tantas gargantillas, también cadenas gruesas, aros y brazaletes, entre otros objetos de altísimo valor y el dinero.
Voceros consultados al respecto calcularon que el botín de los delincuentes es cercano a los cien mil pesos.
Por su parte, la policía se hizo presente en el lugar del suceso y comenzó una serie de procedimientos en distintas zonas, aunque hasta el cierre de la presente edición no se tiene noticias de captura alguna.
“Todo”
“El golpe fue devastador porque se llevaron absolutamente todo”, agregó una fuente entrevistada en el lugar, quien además estimó que el valor económico de lo robado es cercano a los 100 mil pesos.
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