ASALTO CON TOMA DE REHENES EN UNA ESTACIÓN DE SERVICIO
Dramáticos momentos se vivieron la noche del sábado en la céntrica estación de servicio Shell de avenida Rivadavia e Irigoyen Freyre, cuando dos playeros y el encargado del minimercado fueron asaltados, tomados como rehén y por fin abandonados en medio de la calle por los delincuentes que se tirotearon con la policía antes de huir en un vehículo que los aguardaba en Irigoyen Freyre y San Luis.
El grave suceso se agrega a otros asaltos a mano armada de los cuales dimos noticia en la edición de ayer, cuando también informamos acerca del desborde delictivo que vivió nuestra ciudad durante el fin de semana, configurando un cuadro calamitoso que incluyó una docena de personas heridas por arma de fuego en distintos puntos de la planta urbana.
Poco antes de las 22 Luis y Federico, de 44 y 21 años de edad, cumplían con su rutina de trabajo en la estación cuando, junto a las cabinas del telecentro existente en el lugar, fueron sorprendidos por dos desconocidos que armas en mano los obligaron a arrodillarse. Acto seguido uno de los asaltantes se apoderó del dinero de la caja registradora y ya guardaba en un bolso numerosas cajas de cigarrillos y otras mercaderías, cuando apareció la policía.
La proximidad de los uniformados que patrullaban la zona coincidió con el inesperado ingreso de Daniel -otro de los empleados de la empresa-, y eso ofuscó a los malvivientes que tomaron por el cuello y encañonaron con sus armas a Luis y Federico. Luego, con ellos tomados a modo de escudos humanos, salieron a la calle haciendo disparos al aire ante la mirada de peatones y automovilistas que en gran número pasaban por el lugar.
Entonces, los agentes de la URI tuvieron el suficiente aplomo como para no contestar el fuego -como quien dice, evitaron un desastre-, y los malvivientes aprovecharon esa situación para seguir adelante. Enseguida abandonaron en medio de la avenida a uno de sus rehenes, pero se llevaron al otro con ellos.
La policía, según testimonio de los vecinos, trató de dialogar con los asaltantes, pero éstos no se mostraban dispuestos a otra cosa que no fuera cubrir la retirada a balazos y matar al cautivo, de ser necesario.
Recién pasados algunos largos segundos liberaron al segundo rehén y en veloz carrera llegaron hasta un Fiat Duna blanco, treparon a el y desaparecieron con unos 470 pesos en efectivo sin dejar otro rastro que un reguero de cápsulas servidas en el camino.
Balazo en la Recoleta
También se tuvo noticia de otros episodios violentos, con disparos de armas de fuego incluidos. Agentes de la Seccional 1ra. alertados sobre la presencia de un grupo de jóvenes, posiblemente armados alguno de ellos, acudieron a la esquina que forman las calles Rivadavia y Santiago del Estero, pero al llegar allí uno de los sospechosos efectuó contra ellos un disparo de revólver que afortunadamente no dio en el blanco.
El autor de la agresión fugó a la carrera, pero algunos minutos más tarde los uniformados habrían de descubrirlo entre los clientes de un boliche y por fin lo capturaron en 25 de Mayo y Obispo Gelabert.
El detenido que portaba un revólver 22 se apellida Leoni y reside en la vecina ciudad de Santo Tomé. Otros dos santotomesinos que habrían formado en el mismo grupo terminaron como él, alojados en una celda de la Seccional 1ra.
Cuatro pibes armados
Cuatro adolescentes que en E. Zeballos al 4500 hacían disparos intimidatorios con carabinas, escopetas y revólveres, fueron capturados por patrulleros del Comando Radioeléctrico y agentes de la Seccional 10a. El tiroteo que había alarmado a los vecinos del barrio Cabal terminó abruptamente con la intervención de los uniformados que desarmaron a los menores cuyas edades oscilan entre los 14 y 16 años. Ayer a la tarde todos ellos fueron llevados a la Seccional 10a. y allí fueron puestos a disposición del juez de Menores.
Tiroteo en El Chaparral
Un tiroteo entre pandillas que ayer a la tarde tuvo por escenario las calles del barrio El Chaparral movilizó a la policía de Santo Tomé. La llegada de los uniformados provocó el inmediato desbande de los malvivientes, pero de todos modos algunos de ellos cayeron en la redada.
Los detenidos apellidados Pesoa y Pared, -de Alto Verde uno de ellos-, cargaban con una carabina y una escopeta recortada cuando cayeron en manos de los agentes de la comisaría de Distrito 12.
Tras este procedimiento se volvieron a registrar nuevos tiroteos y esta vez el blanco elegido fue la casa de uno de los detenidos.
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