ASALTO EN BARRIO SARGENTO CABRAL
Autores ignorados concretaron esta mañana un asalto a mano armada en un comercio de barrio Sargento Cabral, donde se hicieron de dinero en efectivo y la moto de un cliente.
El hecho ocurrió hoy, en el horario de inicio de la jornada comercial, y tuvo lugar en el corralón El Imperio, ubicado sobre la avenida General Paz -altura del 5400-, a escasos metros del cruce con Salvador del Carril.
La dueña del negocio fue quien, minutos antes de las 8, llegó al local y abrió sus puertas, lista para el comienzo de su trabajo. Claro que no advirtió que sus movimientos estaban siendo seguidos muy de cerca por tres individuos, los que irrumpieron violentamente en el inmueble.
En cuanto a las características de los asaltantes, trascendió que eran de unos 20 años e iban vestidos como quien vuelve de algún baile u otra salida nocturna.
En cuestión de segundos, los delincuentes se distribuyeron de la siguiente manera: dos, adentro del comercio, y el restante, en el exterior, haciendo las veces de “campana”.
Convidado de piedra
Fue en esta circunstancia que un ocasional cliente apareció en escena, a bordo de un ciclomotor, al que dejó estacionado en el frente. Apenas se adentró en el corralón, uno de los individuos le apuntó con el arma y “le explicó” lo que estaba sucediendo.
Sin mediar mayores trámites, los rufianes comenzaron a reclamar dinero toda vez que daban indicaciones a sus víctimas para que no les mirasen la cara. Con movimientos rápidos y nerviosos revisaron el comercio y dieron vuelta todos los cajones que encontraron.
Mientras tanto, desde afuera, el otro sujeto gritaba “Metele pata”, apurando a sus compinches para que terminen su faena.
Una vez que se apropiaron de parte del dinero que había en la caja -unos pocos pesos destinados para el cambio-, decidieron que era el momento de darse a la fuga.
Pero, no conforme con lo obtenido en el local, uno de los malvivientes se llevó el ciclomotor, mientras los restantes salieron corriendo velozmente. Sobre estos últimos se supo que cruzaron como “demonios” General Paz, en dirección hacia el este, y que al llegar a la altura de Lavalle ascendieron a un automóvil que los estaba esperando.
A raíz de lo sucedido, la dueña del negocio sufrió una descompensación, de origen nervioso, la que pudo ser superada -por suerte- sin ser necesaria la intervención médica.
Pudo ser peor
José, hermano de la propietaria, sostuvo hoy que “dentro de todo fue una desgracia que terminó bien. Creo que, si al momento del robo hubieran estado algunos de nuestros empleados, esto termina en una tragedia.
Más adelante, el comerciante indicó que “me llama mucho la atención el hecho por el lugar y la hora en que sucedió. Es muy arriesgado. Estamos en plena avenida, a metros de otra arteria importante, y también bastante cerca de la seccional 5ta. de policía.
“De todos modos, lo más importante es que a mi hermana no le pasó nada. Espero que este mal momento no se vuelva a repetir”.
Puesto el hecho en conocimiento de la policía se dispuso una serie de procedimientos en distintos barrios, aunque al cierre de esta edición no se tenía novedades en cuanto a captura alguna.
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