ASALTO Y FUGA EN BARRIO SUR
Un negocio de telefonía celular y una librería fueron escenario en las últimas horas de violentos atracos, en sendos golpes que se concretaron en pleno barrio Sur y en Barranquitas, respectivamente.
Esta mañana, minutos después de las 9, un asaltante solitario fue quien irrumpió en el comercio Telefonía del Sur, que se ubica sobre General López al 2900.
A poco de ingresar el sujeto no anduvo con vueltas. Sacó a relucir un arma de fuego con la que encañonó a la encargada del local, una mujer de 24 años, a la que redujo en contados segundos.
Dueño ya de la situación el malviviente le ordenó a la mujer que se encierre en el baño. Una vez cumplido este trámite el individuo arremetió contra los artículos del lugar y se apoderó de una treintena de teléfonos celulares de distintas marcas.
Antes de retirarse el ladrón lanzó certeras amenazas de muerte a la mujer que permanecía encerrada.
Poco después la policía llegó hasta el lugar y ordenó de inmediato un operativo de búsqueda que se desarrolló principalmente en la zona céntrica, con alcance hasta algunos barrios.
Ya sobre este mediodía uno de los pesquisas se mostró sorprendido por la osadía del delincuente, que concretó su acción a escasos metros de los Tribunales y de la Casa de Gobierno.
Al borde
Por otra parte un delincuente recibió una paliza descomunal de manos de su propia víctima a quien momentos antes había intentado robarle la moto, en un serio hecho sucedido en el barrio Barranquitas.
Todo comenzó en la librería Kenya, de Cochabamba y Perú. Cerca de las 18 fue cuando ingresó al local un adolescente, de 16 años, el que en principio simuló estar interesado en la compra de algún artículo.
Tras algunas cavilaciones el jovencito optó por retirarse. Pero en la puerta del comercio estaba uno de los empleados del local a punto de abordar su motocicleta para salir a cumplir una diligencia.
Fue en esta circunstancia que el muchacho mostró la verdadera intención de su presencia. Sin más sacó un revólver, le apuntó al empleado y le dijo que le entregara la moto.
En un abrir y cerrar de ojos ambos se trenzaron en una pelea de magnitud. Los dos cayeron al suelo y comenzaron a rodar.
Al pecho
Pero cuando intercambiaban golpes el ladrón apoyó el cañón de su arma contra el pecho de su oponente. Le gatilló tres veces sin resultado alguno. La cuarta vez que gatilló salió el disparo, cuyo proyectil -por suerte- fue a incrustarse contra la pared de la ochava contraria.
Ya para esta altura la furia había ganado a los protagonistas. Incluso algunos vecinos se habían sumado a una golpiza cuya magnitud ya hacía temer un posible linchamiento.
Fue entonces cuando se produjo la llegada de la policía que había sido alertada de la situación por un oportuno llamado telefónico.
Los uniformados cargaron con el delincuente a quien lo hicieron trasladar hasta el hospital Cullen donde, tras ser atendido, quedó detenido en la Sala Penitenciaria.
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